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Cole Allen era 'Maestro del Mes' en California. Esta noche entró al Washington Hilton con una escopeta y disparó mientras Trump estaba en el escenario.

Cole Allen era 'Maestro del Mes' en California. Esta noche entró al Washington Hilton con una escopeta y disparó mientras Trump estaba en el escenario.

En algún momento antes de las 8:35 de la noche del sábado, Cole Tomas Allen, 31 años, vecino de Torrance, California, encontró un cuarto trasero sin vigilancia en el Washington Hilton de Washington D.C. Ahí ensamblό una escopeta. Luego caminó hacia los detectores de metales en el lobby del hotel con esa escopeta, una pistola y varios cuchillos, y arremetió contra el puesto de control del Servicio Secreto.

Adentro, Donald Trump estaba en el escenario dando su discurso en la Cena Anual de Corresponsales de la Casa Blanca.

Los agentes del Servicio Secreto interceptaron a Allen antes de que llegara al salón de banquetes. Se produjo un intercambio de disparos. Allen fue detenido. Un agente fue alcanzado en el chaleco antibalas y trasladado a un hospital en "buen estado". Allen no resultó herido.

Trump fue evacuado del escenario en cuestión de segundos. El vicepresidente JD Vance, miembros del gabinete y cientos de periodistas se lanzaron al piso o corrieron hacia las salidas. La cena, una tradición de 105 años entre la prensa y la presidencia de Estados Unidos, terminó esa noche antes de que sirvieran el postre.

Quién es Cole Allen

Los primeros detalles que surgieron sobre Allen no encajaban con el perfil habitual de quien planea un ataque político. Graduado de Caltech, con una maestría en informática de la California State University Dominguez Hills, Allen trabajaba como tutor en C2 Education, un centro de preparación académica en Torrance. En diciembre de 2024 había sido nombrado "Maestro del Mes" por la institución.

No existe, al cierre de esta nota, ningún manifiesto publicado ni motivo oficial. Las autoridades lo describieron como un "lobo solitario" —término que usa Trump en sus declaraciones públicas— sin conexión aparente con ningún grupo organizado. Enfrentará dos cargos federales: uso de arma de fuego durante un crimen violento y agresión a un oficial federal con arma peligrosa.

El hotel que ya vio esto antes

El Washington Hilton no es un hotel cualquiera en la historia política de Estados Unidos. Los locales lo llaman desde hace décadas "el Hinckley Hilton".

El 30 de marzo de 1981, Ronald Reagan acababa de terminar un discurso ante la Federación Estadounidense del Trabajo y salía del hotel por la entrada de Presidents Walk cuando John Hinckley Jr. le disparó seis veces. Reagan recibió un balazo que rebotó en su costado y perforó un pulmón. Su secretario de prensa, James Brady, fue alcanzado en la cabeza y sufrió daño cerebral permanente; murió en 2014, y su muerte fue clasificada como homicidio por las heridas de 1981. Un oficial de policía y un agente del Servicio Secreto también resultaron heridos.

El hotel fue rediseñado después de aquel ataque. Se construyó una suite presidencial reforzada cerca de la entrada para evacuar al presidente en caso de emergencia. Se instalaron barreras y nuevos protocolos de seguridad. El Washington Hilton lleva más de medio siglo siendo la sede de la Cena de Corresponsales —la cena que reúne cada año a la prensa con el ejecutivo de turno en un ritual de discursos, chistes y fotografías— precisamente porque tenía, en teoría, las condiciones de seguridad para hacerlo.

Esta noche, esa teoría fue puesta a prueba otra vez.

La cena, Trump y la tradición que sobrevivió

La Cena de Corresponsales de la Casa Blanca existe desde 1921. Durante décadas fue un evento de bajo perfil: periodistas, funcionarios, algunos chistes malos. Se volvió noticia global cuando Barack Obama convirtió el monólogo presidencial en un espectáculo televisivo. Trump no asistió durante su primer mandato; para su segunda presidencia, decidió volver.

Esta noche Trump habló, fue evacuado, y después dio una conferencia de prensa. Dijo que estaba bien, agradeció al Servicio Secreto y repitió la palabra "lobo solitario" varias veces. No canceló su agenda del domingo.

La Cena de Corresponsales sobrevivió esta noche. El atacante fue detenido antes de llegar al salón. Nadie en el evento principal resultó herido.

Pero el cuarto trasero sin vigilancia donde Cole Allen ensamblό una escopeta —a metros de donde estaba el presidente de los Estados Unidos— es una pregunta que el Servicio Secreto va a tener que responder en los próximos días.

Fuente original: Un Mundo Loco

Fuente: Un Mundo Loco