Xul Solar fue pintor, pero reducirlo a pintor es quedarse corto. También fue inventor de idiomas, reformador del ajedrez, traductor, astrólogo y místico.
Si Borges parecía obsesionado con los laberintos, Xul estaba obsesionado con algo todavía más difícil: construir un mundo nuevo donde el lenguaje, el arte y el juego fueran una sola cosa.
Dos idiomas inventados
La Fundación Pan Klub y el Museo Nacional de Bellas Artes registran que Xul Solar creó dos lenguas artificiales: neocriollo y panlengua.
El neocriollo mezclaba español y portugués con la ambición de convertirse en una lengua de comunicación para América Latina. La panlengua iba todavía más lejos: era una búsqueda de idioma universal, más filosófica y más utópica.
No eran caprichos de excéntrico. Eran parte de un proyecto intelectual mayor: pensar una América Latina menos subordinada a Europa y más capaz de inventar su propio sistema simbólico.
Rediseñó el ajedrez
Xul también inventó el panajedrez, una versión expandida del ajedrez tradicional. No era simplemente una variante de aficionados: era una reescritura del juego como cosmología, lenguaje y sistema de pensamiento.
En el panajedrez, el tablero dejaba de ser sólo un campo de batalla entre dos colores. Pasaba a ser una arquitectura de signos, posibilidades y combinaciones que reflejaba la obsesión de Xul por reorganizar el mundo desde sus reglas mínimas.
Borges y Xul
La relación entre Borges y Xul Solar fue una de las alianzas intelectuales más raras de la cultura argentina. Borges lo admiraba porque veía en él una forma de cosmopolitismo poco común: alguien capaz de imaginar sistemas completos sin dejar de ser profundamente argentino.
Por qué sigue importando
Xul Solar importa porque entendió algo antes que muchos: que el arte no sólo representa el mundo, también puede intentar rediseñarlo.
Hoy sus ideas vuelven a leerse distinto porque vivimos rodeados de lenguajes artificiales, sistemas de traducción, interfaces, tableros de control y reglas nuevas que prometen cambiar cómo pensamos. Xul ya estaba jugando ese juego hace un siglo.
No quiso pintar solamente cuadros. Quiso inventar una cultura.
