El jefe de la Direccion Nacional de Ciberseguridad de Israel, Yossi Karadi, dejo una frase pensada para quedarse: el mundo se acerca a una ciberguerra dirigida por agentes de inteligencia artificial ofensivos y defensivos. No seria una guerra con tanques visibles, sirenas o aviones en el cielo, sino una pelea por energia, transporte, telecomunicaciones, bancos, servicios digitales y sistemas de decision.
Segun reporto The Jerusalem Post desde Cybertech Global en Tel Aviv, la direccion israeli manejo mas de 26.000 incidentes ciberneticos serios durante 2025, un aumento del 55 por ciento frente a 2024. Los sectores mas atacados fueron finanzas, gobierno y proveedores de servicios digitales. Muchos intentos fueron bloqueados, pero otros provocaron daños en organizaciones, informacion o entidades conectadas.
La parte nueva no es que haya ciberataques. Eso ya es rutina. Lo nuevo es la velocidad. Si modelos de IA pueden buscar vulnerabilidades, adaptar phishing, escribir malware, generar deepfakes de voz o automatizar reconocimiento de objetivos digitales, la defensa humana tradicional queda lenta. Del otro lado, las defensas tambien empiezan a usar IA para detectar patrones, priorizar incidentes y responder antes de que una persona alcance a leer el tablero.
La imagen de "agentes contra agentes" es potente porque cambia la escala. Ya no hablamos solo de hackers operando manualmente, sino de sistemas capaces de actuar en ciclos muy rapidos. Eso puede mejorar la defensa de hospitales, bancos o redes electricas. Tambien puede reducir el tiempo disponible para verificar, atribuir y decidir si una alerta es real o si alguien esta empujando a un pais hacia una reaccion exagerada.
Israel es un caso especialmente sensible. Desde el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 y las guerras posteriores, su frente digital se volvio parte del conflicto. Pero el problema no es solamente israeli. Cualquier pais con infraestructura conectada puede sufrir ataques a redes electricas, puertos, aeropuertos, hospitales o sistemas de pago. La IA no inventa la vulnerabilidad, la escala.
En Un Mundo Loco, lo inquietante es que esta guerra podria no parecer guerra al principio. Un sistema de citas medicas caido, semaforos descoordinados, una cadena de supermercados sin pagos, datos filtrados, una planta industrial detenida. Nada de eso tiene la imagen dramatica de una explosion, pero puede quebrar confianza y funcionamiento diario.
La posicion imparcial exige dos cuidados. Primero, no convertir cada incidente en apocalipsis: muchos ataques se detectan y neutralizan. Segundo, no minimizar el cambio: cuando la automatizacion ofensiva mejora, la defensa lenta se vuelve insuficiente. La preparacion no pasa solo por comprar software, sino por protocolos, redundancia, entrenamiento, auditorias y cooperacion entre Estado, empresas y sociedad civil.
La nota importa ahora porque la IA esta saliendo del laboratorio y entrando en conflictos reales. El gran debate no sera si se usara en ciberseguridad. Ya se usa. El debate sera si los paises pueden mantener control humano suficiente cuando las maquinas ataquen y respondan a velocidad de maquina.
Fuente original: The Jerusalem Post: Israel's cyber chief predicts cyberwar between offensive, defensive AI agents