Durante la mayor parte de la historia, envejecer se consideraba tan inevitable como el paso del tiempo: algo que simplemente pasa, sin mecanismo que entender ni proceso que modificar. En 2013, un paper publicado en la revista Cell cambió la manera en que la biología lo piensa.
El paper se llama "The Hallmarks of Aging" — las marcas del envejecimiento. Identificó nueve procesos biológicos que se deterioran con la edad y que juntos producen lo que llamamos envejecimiento. No una sola causa, sino nueve mecanismos interconectados que se amplifican mutuamente.
Las causas del envejecimiento no son lo que parecen
Acortamiento de los telómeros. Los cromosomas tienen en sus extremos unas tapas protectoras llamadas telómeros, similares a los plásticos en las puntas de los cordones. Cada vez que una célula se divide, los telómeros se acortan un poco. Cuando llegan a cierto límite, la célula no puede dividirse más y entra en un estado llamado senescencia.
Senescencia celular. Las células senescentes no mueren — se quedan en el tejido y liberan sustancias inflamatorias que dañan las células vecinas. Es como una célula que dejó de funcionar pero sigue emitiendo señales que confunden al entorno.
Inflamación crónica de bajo grado. Con la edad, el sistema inmune desarrolla una inflamación persistente y difusa — sin infección ni causa puntual — que acelera el daño en casi todos los órganos. Los investigadores la llaman inflammaging (inflamación + aging).
Daño al ADN acumulado. A lo largo de la vida, el ADN recibe daño por radiación, errores de copia, radicales libres. Los mecanismos de reparación se vuelven menos eficientes con el tiempo.
Disfunción mitocondrial. Las mitocondrias, las estructuras que producen energía en cada célula, se deterioran. Producen menos ATP y más radicales libres, lo que daña la célula desde adentro.
El descubrimiento que cambió todo
En 2006, el biólogo Shinya Yamanaka descubrió que cuatro proteínas específicas podían reprogramar células adultas especializadas de vuelta a un estado similar al de células madre. El descubrimiento ganó el Nobel en 2012.
Lo que eso implicó para el envejecimiento: si las células tienen un "reloj epigenético" que marca la edad celular, y ese reloj puede ser parcialmente reiniciado por señales moleculares, entonces el envejecimiento no es irreversible de manera fundamental. Es un estado que el sistema biológico puede abandonar.
Eso no significa que hayamos encontrado la solución. Significa que encontramos que el problema tiene una solución en principio.
Qué se está investigando ahora
Los laboratorios más avanzados en longevidad están trabajando en:
Senostáticos y senolíticos. Drogas que o bien frenan la producción de células senescentes o directamente las eliminan. En ratones, eliminar células senescentes extendió la vida media y redujo síntomas de envejecimiento. Los ensayos humanos están en curso.
Reprogramación epigenética parcial. Usar versiones de los factores de Yamanaka para rejuvenecer tejidos específicos sin convertir las células en células madre completas (lo que causaría tumores). Altos Labs y otras empresas están invirtiendo miles de millones en esto.
Restricción calórica y mTOR. La rapamicina, una droga que inhibe la vía mTOR (relacionada con el envejecimiento celular), extiende la vida en prácticamente todos los organismos estudiados. Es uno de los efectos más reproducibles en biología del envejecimiento.
Lo que podés hacer hoy (con evidencia real)
La mayor parte del marketing de longevidad es ruido. Pero algunas intervenciones tienen respaldo científico consistente:
Ejercicio — especialmente entrenamiento de fuerza y cardio de alta intensidad — es la intervención más documentada para retrasar marcadores de envejecimiento en humanos. Sueño adecuado, no fumar, y no tener obesidad crónica también tienen evidencia sólida.
El resto — suplementos, regímenes específicos, "hacks" — tiene evidencia mucho más débil.
El envejecimiento sigue siendo inevitable hoy. Pero por primera vez en la historia, la biología tiene una idea razonablemente detallada de por qué ocurre. Y eso es el primer paso necesario para eventualmente cambiarlo.
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Fuente original: Un Mundo Loco
Fuentes consultadas: López-Otín et al. (2013) — The Hallmarks of Aging, Cell01271-4) · Nature Aging