Un Mundo Loco ●

Veintidós obras argentinas prueban que el arte tecnológico no es solo pantallas lindas

Veintidós obras argentinas prueban que el arte tecnológico no es solo pantallas lindas

El Palacio Libertad exhibe 22 obras premiadas por el Fondo Nacional de las Artes en una muestra dedicada al cruce entre arte y tecnología. Hay inteligencia artificial, robótica, sonido, imagen, sistemas interactivos y piezas que invitan al público a tocar, escuchar, moverse o dejar rastros.

La frase "arte y tecnología" suele provocar dos reflejos opuestos: entusiasmo automático o sospecha inmediata. De un lado, quienes creen que cualquier pantalla ya es futuro. Del otro, quienes sienten que la tecnología arruina el aura. La muestra interesa justamente porque permite salir de esa pelea fácil.

Tecnología como material, no como adorno

En estas obras, la tecnología no aparece solo como decorado. Funciona como material, problema y pregunta. Puede ser un algoritmo que mira una acuarela, un dispositivo que guarda voces, una superficie que responde al cuerpo o una pieza que trabaja con datos, sonido y error. No es "ponerle IA" al arte como si fuera brillantina.

Una de las obras destacadas, Las memorias de Xu Lizhi, de Nahuel Canadá, apunta a una tensión fuerte: la tecnología cotidiana se sostiene sobre trabajos, cuerpos y descartes que casi nunca queremos mirar. Ahí el arte tecnológico deja de ser juguete brillante y se vuelve incómodo.

Por qué vale ir

La actualidad argentina suele hablar de tecnología desde la productividad, la eficiencia o el negocio. Esta muestra abre otro carril: tecnología como lenguaje sensible, como crítica y como experiencia física. El público no solo observa una pieza terminada; entra en relación con un sistema.

En Un Mundo Loco, el gancho está en pensar al artista como alguien que también arma sistemas. Durante siglos se habló de pinceles, piedras, cámaras o máquinas de imprimir. Ahora aparecen software, sensores, modelos, motores y circuitos. Cambia la herramienta, pero no desaparece la pregunta de fondo: qué hacemos visible.

La muestra reúne obras seleccionadas en el concurso del FNA durante 2025 y puede visitarse hasta el 28 de junio en las salas 705 y 706 del Palacio Libertad. No es una demo fugaz: el público tiene tiempo para encontrarse con piezas que muchas veces necesitan más de una mirada.

La pregunta final no es si esto es "más arte" o "menos arte". La pregunta buena es qué nuevos gestos aparecen cuando una obra escucha, responde, falla o calcula. A veces el futuro no llega en forma de robot espectacular. A veces llega como una sala donde una máquina también parece tener dudas.

Imagen: exposición de arte y tecnología del FNA en el Palacio Libertad, material difundido por Secretaría de Cultura.

Fuente original: Fondo Nacional de las Artes

Fuente: Fondo Nacional de las Artes

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