Una VPN es una de las herramientas de privacidad más usadas en internet y también una de las más malentendidas. La publicidad de los servicios VPN promete anonimato total, protección contra hackers y acceso libre a cualquier contenido del mundo. Algo de eso es verdad. Bastante de eso es exagerado. Esta guía explica cómo funciona y para qué casos realmente sirve.
Qué hace una VPN técnicamente
Cuando te conectás a internet sin VPN, tu tráfico sale de tu dispositivo hacia el router, del router a tu proveedor de internet (Telecom, Fibertel, Movistar, etc.), y de ahí a los servidores de los sitios que visitás. Todos los que están en ese camino pueden ver adónde te conectás: tu proveedor de internet, y en menor medida los routers intermedios.
Una VPN crea un túnel cifrado entre tu dispositivo y un servidor de la VPN. Todo tu tráfico va primero a ese servidor, cifrado. Desde ahí sale al destino. Lo que tu proveedor de internet ve es que te conectás al servidor VPN — no puede ver qué sitios visitás ni qué datos mandás.
El destino tampoco ve tu IP real: ve la IP del servidor VPN. Si ese servidor está en Alemania, los sitios que visitás creen que estás en Alemania.
Para qué sirve realmente
Acceder a contenido con restricción geográfica: Netflix, Disney+, Spotify y otros servicios tienen catálogos distintos por país. Con una VPN, podés ver el catálogo de Estados Unidos estando en Argentina, o viceversa. Esto funciona con la mayoría de los servicios aunque algunos bloquean activamente las IPs de servidores VPN conocidos.
Privacidad frente a tu proveedor de internet: tu proveedor puede ver y registrar los sitios que visitás. En algunos países esta información puede ser requerida por el gobierno o vendida a anunciantes. Con VPN, solo ve que usás una VPN — no el contenido de tu navegación.
Seguridad en redes Wi-Fi públicas: en un café, aeropuerto u hotel, otras personas en la misma red pueden interceptar tráfico no cifrado. Una VPN cifra todo tu tráfico antes de salir, protegiéndolo de ese tipo de intercepción.
Evadir censura: en países donde ciertos sitios están bloqueados, una VPN permite acceder a ellos enrutando el tráfico por un servidor en otro país donde no están bloqueados.
Para qué no sirve
No te hace anónimo: los sitios que visitás te rastrean principalmente con cookies, fingerprinting del navegador y tu cuenta de usuario — ninguna de las cuales cambia porque uses VPN. Google sabe que sos vos aunque uses VPN porque iniciaste sesión en tu cuenta de Google. Facebook igual. Una VPN cambia tu IP, no tu identidad digital.
No te protege de malware: si descargás un archivo malicioso, la VPN no lo detecta ni lo bloquea. No es un antivirus.
No protege el contenido que mandás: la VPN cifra el tráfico entre tu dispositivo y el servidor VPN. Del servidor VPN hacia el destino, el tráfico viaja como siempre. Los sitios con HTTPS ya cifran el contenido de todas formas. Los sin HTTPS son inseguros con o sin VPN.
El servicio VPN puede ver tu tráfico: tu proveedor de internet ya no puede ver adónde vas, pero el servidor VPN sí puede. Estás trasladando la confianza de tu proveedor de internet al proveedor de VPN. Si el servicio VPN registra tu actividad y la entrega a gobiernos o la vende, estás en la misma situación que sin VPN.
Cómo elegir un servicio VPN
Los criterios que importan:
Política de no registros verificada: los mejores servicios tienen políticas de "no logs" verificadas por auditorías externas. Mullvad, ProtonVPN y IVPN tienen auditorías independientes publicadas. Muchos servicios dicen no registrar pero nunca lo probaron.
Jurisdicción: un servicio basado en un país sin acuerdos de intercambio de información de inteligencia (los países "14 Eyes") tiene menos probabilidad de recibir requerimientos legales de datos. Suiza (ProtonVPN), Suecia (Mullvad) y Islandia son jurisdicciones comunes.
Protocolo: WireGuard es el protocolo más moderno, más rápido y más seguro actualmente. OpenVPN es más antiguo pero sólido. Evitá servicios que usan protocolos propietarios sin auditoría pública.
VPNs que evitar: cualquier VPN gratuita sin modelo de negocio claro. Si no pagás, probablemente el producto sos vos — tus datos de navegación se venden a anunciantes. Hola VPN es el caso más documentado: convierte tu dispositivo en un nodo de red para otros usuarios.
Para el caso específico de Argentina
Los ISPs argentinos no tienen reputación de vender datos de navegación a anunciantes, y la censura a sitios web es limitada. Los casos de uso más comunes para argentinos son el acceso a catálogos de streaming de otros países y la privacidad general frente a la posibilidad futura de más regulación del tráfico de internet.
Para torrents: en Argentina no hay persecución legal al usuario individual que descarga, pero algunos ISPs bloquean ciertos trackers de torrents o reducen la velocidad de ese tipo de tráfico. Una VPN puede eludir ese throttling.
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