En 2021, Allbirds valía 4.000 millones de dólares. Eran las zapatillas favoritas de Silicon Valley: hechas de lana de merino, con campaña de marketing ecológica y un precio de 130 dólares el par que las convertía en señal de tribu entre desarrolladores y fundadores de startups. La empresa salió a bolsa ese año en el Nasdaq. La acción llegó a cotizar a 32 dólares.
En marzo de 2026 vendieron el negocio de zapatillas —todo: la marca, los diseños, el inventario, los contratos— por 39 millones de dólares. Un 1% de lo que valían en su mejor momento.
El 15 de abril de 2026, la misma empresa anunció que se convertía en una empresa de inteligencia artificial. Cambió su nombre a NewBird AI. El objetivo declarado: ofrecer acceso a GPUs en la nube. La acción subió un 600% en el mismo día.
El colapso que precedió al renacimiento
La historia de Allbirds es un manual de cómo no expandir una empresa de consumo de nicho.
La compañía fue cofundada en 2016 por el neozelandés Tim Brown —exfutbolista profesional— y el ingeniero Joey Zwillinger, con la idea de hacer zapatillas sustentables de materiales naturales. El primer modelo, el Wool Runner, fue un éxito de culto inmediato entre el público al que apuntaban. En 2021, la demanda parecía infinita.
Entonces Allbirds hizo lo que hacen las empresas cuando creen que el crecimiento es perpetuo: expandió. Abrió decenas de tiendas físicas. Lanzó nuevas líneas de productos. Empezó a competir en categorías donde sus materiales ecológicos no eran una ventaja relevante. Neil Saunders, analista de GlobalData, resumió el problema con una frase que no admite matices: "Allbirds ha pasado de ser una empresa en ascenso a un fracaso." La sostenibilidad, dijo, "nunca fue una consideración clave para la mayoría de los consumidores de calzado", que priorizan estilo, precio y comodidad.
Los números confirman el diagnóstico. Las ventas cayeron de 298 millones de dólares en 2022 a 152 millones en 2025 —una reducción del 50% en tres años—. En 2025, la empresa perdió 77 millones de dólares. En febrero de 2026 cerró todas sus tiendas minoristas de precio completo en Estados Unidos.
El anuncio
Cuando el 15 de abril de 2026 Allbirds anunció el pivot a NewBird AI, la propuesta era la siguiente: la empresa aseguró un financiamiento convertible de 50 millones de dólares para adquirir GPUs de alto rendimiento y construir una plataforma de computación en la nube. El modelo de negocio sería ofrecer esas GPUs como servicio —el llamado "GPU-as-a-service"— a empresas que necesitan capacidad de cómputo para entrenar y correr modelos de inteligencia artificial.
La reacción del mercado fue inmediata y espectacular. Las acciones pasaron de menos de 3 dólares a un máximo de 23 dólares en horas. La capitalización de mercado llegó a unos 150 millones de dólares. Al día siguiente, cuando varios análisis escépticos circularon en medios especializados, la acción retrocedió entre un 30% y un 35%.
Por qué los analistas no se convencieron
El escepticismo de los analistas descansa en argumentos concretos.
Primero, la escala. Una GPU H100 de NVIDIA cuesta entre 30.000 y 40.000 dólares. Los 50 millones que consiguió NewBird AI alcanzarían para comprar, en el mejor caso, entre 1.250 y 1.650 unidades. CoreWeave, una de las principales empresas de GPU-as-a-service del mercado, opera con decenas de miles de GPUs. Lambda Labs, Together AI y otras ya tienen relaciones establecidas con NVIDIA y contratos con clientes empresariales. Entrar con 1.500 GPUs a competir con ellos no es una estrategia obvia.
Segundo, el talento. La pregunta que Steve Sosnick, estratega de Interactive Brokers, formuló en voz alta fue: "Ninguna de las personas que dirigieron una empresa de zapatos tiene credenciales obvias para operar infraestructura de nube." Puede ser injusta —los equipos se recomponen—, pero la ausencia de un liderazgo técnico visible en el anuncio alimentó la desconfianza.
Tercero, el patrón. Los analistas de mayor edad recordaron inmediatamente los pivots hacia blockchain de 2021 y 2022, cuando empresas en dificultades —algunas de bebidas, algunas de manufactura— añadían la palabra "blockchain" a su nombre y veían sus acciones duplicarse o triplicarse antes de volver al precio original. El mecanismo era idéntico: empresa con problemas estructurales, cambio de nombre hacia tecnología de moda, rally especulativo, corrección.
El nombre que se quedó
Hay un detalle que ningún análisis financiero mencionó pero que vale la pena señalar: Allbirds se llamaba Allbirds porque sus zapatillas estaban hechas con lana natural. El pájaro era la metáfora de lo liviano, lo natural, lo sin peso.
NewBird AI conservó el pájaro. En inglés, la nueva empresa se llama NewBird AI. La elección de mantener el "Bird" puede leerse como continuidad de marca —el activo intangible que quedó después de vender todo lo físico—, o puede leerse como lo que es: una empresa que antes se llamaba Allbirds y ahora se llama NewBird porque lo único que le quedaba era el nombre.
El pájaro sobrevivió a las zapatillas. Si sobrevive a las GPUs es otra pregunta.
Lo que el episodio dice del momento
El rally del 600% en un día no refleja la valuación de NewBird AI. Refleja algo distinto: el tamaño del apetito especulativo alrededor de cualquier empresa que pueda vincularse de alguna manera al sector de infraestructura de IA.
En 2021, el equivalente era añadir "Blockchain" o "Crypto" al nombre. En 2022, fue el metaverso. En 2026, es la IA y los centros de datos. El patrón se repite porque el mecanismo que lo genera —demanda de activos con exposición a una tecnología en expansión que supera la oferta de empresas legítimas en ese sector— se repite.
Allbirds vendió sus zapatillas por 39 millones. Si NewBird AI logra construir aunque sea una fracción de la infraestructura que prometió, habrá hecho con la misma empresa lo que no pudo hacer con la lana de merino. Si no lo logra, el episodio quedará como uno de los pivots corporativos más memorables de una década que ya tiene varios.
Por ahora, la acción está en algún punto entre los 3 dólares y los 23. Las zapatillas ya no están.
Fuente original: Fortune / The Next Web / Yahoo Finance