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Colma, California: hay 1.000 muertos por cada persona viva y los vivos están completamente de acuerdo con eso

Colma, California: hay 1.000 muertos por cada persona viva y los vivos están completamente de acuerdo con eso

Colma, California, tiene una población de aproximadamente 1.500 personas vivas. Tiene también 1,5 millones de muertos. La relación es de 1.000 a 1. Los muertos superan en número a los vivos en una proporción que ningún otro lugar habitado del planeta iguala, y los vivos, en su mayoría, trabajan para los muertos: hay diecisiete cementerios en una ciudad que tiene apenas 2,8 kilómetros cuadrados.

El eslogan oficial de Colma, que la ciudad usa sin ironía aparente en sus materiales de turismo, es: "It's great to be alive in Colma".

Por qué existe Colma

San Francisco creció rápido y sin plan de contingencia para sus muertos. A fines del siglo XIX, la ciudad tenía cementerios grandes en la zona que hoy es el barrio de Richmond: Odd Fellows, Masonic, Calvary, otros. Pero en 1900, el municipio decidió que los terrenos donde estaban los cementerios valían demasiado para seguir siendo cementerios. El precio del suelo en San Francisco subía, el espacio disponible bajaba, y los muertos no votaban.

En 1900, San Francisco prohibió los nuevos entierros dentro de los límites de la ciudad. En 1912, fue más lejos: ordenó la exhumación y el traslado de todos los cuerpos ya enterrados. Cientos de miles de tumbas fueron desenterradas y movidas al sur, a un municipio que se había incorporado formalmente en 1924 específicamente para ese propósito: Colma.

El traslado llevó años. Muchos cuerpos nunca fueron reclamados por familias y se movieron en fosas comunes. Algunos historiadores estiman que el proceso fue tan masivo y tan mal documentado que una parte de los muertos originales de San Francisco terminó bajo lo que hoy son parques, calles y edificios, simplemente porque nadie los encontró durante la exhumación.

Quién está ahí

Colma no es un cementerio anónimo. Es el lugar de descanso de una cantidad notable de personas con nombre propio.

Wyatt Earp, el sheriff del salvaje oeste, está en Colma. También su esposa Josie. El empresario Levi Strauss —fundador de la marca de jeans— está ahí. William Randolph Hearst, el magnate de medios que inspiró parcialmente al Ciudadano Kane de Orson Welles, está en Colma. Joe DiMaggio, el beisbolista que se casó con Marilyn Monroe, fue enterrado ahí en 1999.

Hay un cementerio japonés, uno chino, uno italiano, uno serbio, uno judío, uno para mascotas. La distribución refleja la historia demográfica de San Francisco: cada ola de inmigración que llegó a la bahía tiene su sección en Colma.

Cómo funciona vivir ahí

Los 1.500 vivos de Colma trabajan principalmente en los cementerios y en los negocios que los rodean: floristerías, empresas de monumentos fúnebres, servicios de mantenimiento. Hay también algunos negocios de automóviles —varias concesionarias de autos usados se instalaron ahí porque los terrenos son más baratos que en San Francisco— y un casino pequeño.

Los residentes pagan impuestos municipales muy bajos porque los cementerios generan ingresos constantes. Las familias de los muertos pagan mantenimiento perpetuo. Colma tiene superávit presupuestario en la mayoría de los años. Es, en términos fiscales, un municipio extraordinariamente estable: la demanda de sus servicios principales no fluctúa con los ciclos económicos.

Los niños van a la escuela en Colma, al lado de los cementerios. El campo de fútbol de la escuela limita con una de las secciones del cementerio Cypress Lawn. Los habitantes dicen que después de un tiempo dejan de notar los monumentos funerarios como algo fuera de lo ordinario. Son el paisaje.

Lo que dice sobre cómo las ciudades deciden quién importa

La historia de Colma empieza con una decisión municipal que parece obvia en retrospectiva: San Francisco necesitaba espacio para los vivos y tenía muertos en terrenos valiosos. La solución fue moverlos.

Lo que esa decisión revela es que la ciudad eligió, en un momento concreto, que el valor del suelo para los vivos era más importante que la permanencia de los muertos en el lugar donde habían sido enterrados. Es una elección que la mayoría de las ciudades del mundo también hizo en distintos momentos y de distintas maneras. Colma es el resultado visible de haberla hecho de golpe, a escala industrial, con cientos de miles de cuerpos moviéndose al mismo tiempo hacia el mismo lugar.

Los muertos llegaron a Colma porque San Francisco los movió. Los vivos llegaron a Colma porque alguien tenía que cuidarlos.

Imagen: Cementerio Cypress Lawn, Colma, California / Wikimedia Commons.

Fuente original: Un Mundo Loco

Fuente: Un Mundo Loco