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El futuro bajo tierra: los túneles de Elon Musk

El futuro bajo tierra: los túneles de Elon Musk

Elon Musk viene empujando una idea que suena a mezcla de ingeniería seria y fantasía urbana: si las ciudades ya no pueden expandirse bien en superficie, entonces el tránsito del futuro debería bajar de nivel. No hacia un subte clásico, sino hacia una red de túneles angostos donde circulen vehículos eléctricos punto a punto, sin cruces, semáforos ni paradas intermedias.

Esa apuesta tomó forma en The Boring Company, la empresa con la que Musk busca resolver dos problemas a la vez: cavar más rápido y hacer que un túnel urbano deje de ser una obra excepcionalmente cara. La premisa es simple: si perforar deja de ser lento y prohibitivamente costoso, el subsuelo puede convertirse en una nueva capa de infraestructura para mover personas, carga y servicios.

Qué propone exactamente The Boring Company

La empresa define su sistema Loop como un transporte subterráneo, eléctrico y sin emisiones locales, donde los pasajeros viajan directo a destino sin detenerse en estaciones intermedias. En lugar de parecerse a una línea de subte, la lógica se parece más a una autopista subterránea con accesos muy chicos y repartidos.

El argumento central de Musk es que las ciudades ya son tridimensionales, pero su movilidad no. En la superficie compiten autos, colectivos, peatones, bicis, camiones, obras y semáforos. Bajo tierra, en cambio, la empresa cree que puede construir una red más predecible, protegida del clima y extensible por capas sin ocupar tanto suelo urbano.

La pieza técnica más importante de esa visión es Prufrock, la tuneladora de The Boring Company. Según la propia empresa, está diseñada para excavar hasta 1 milla por semana, unas seis veces más rápido que su generación anterior. Esa promesa importa más que cualquier render futurista: si no baja el costo por kilómetro, el modelo no escala.

Lo que ya existe en Las Vegas

La prueba real del concepto no está en un video conceptual sino en Nevada. El sistema LVCC Loop, construido para el centro de convenciones de Las Vegas, fue el primer Loop comercial en operación. The Boring Company afirma que la obra original, de 1,7 millas y 3 estaciones, se completó en aproximadamente un año por unos 47 millones de dólares.

La empresa sostiene además que ese sistema redujo una caminata transversal de 45 minutos a unos 2 minutos, y que mostró una capacidad pico de más de 4.500 pasajeros por hora y más de 32.000 pasajeros por día. En 2024, el circuito del centro de convenciones se amplió a 2,1 millas y 5 estaciones.

Ese primer tramo es, en el fondo, una demostración controlada: un entorno relativamente acotado, con viajes cortos, estaciones específicas y una demanda muy concentrada en eventos. Sirve para probar operación, seguridad y tiempos. No alcanza todavía, por sí solo, para demostrar que el modelo ya resolvió la movilidad de una ciudad entera.

El proyecto ambicioso: Vegas Loop

El salto grande es Vegas Loop, la versión urbana extendida del sistema. En su página oficial, The Boring Company dice que ya transportó a más de 3 millones de pasajeros a través de 8 estaciones, y que en su forma final podría conectar el aeropuerto Harry Reid, Allegiant Stadium, el centro de la ciudad y otros puntos clave con trayectos de 2 a 8 minutos.

La cifra más agresiva del proyecto no es el tiempo de viaje, sino su escala prevista: 68 millas de túneles y 104 estaciones ya aprobadas por Clark County y la ciudad de Las Vegas, con capacidad objetivo de hasta 90.000 pasajeros por hora cuando la red esté completa. Hoy el sistema está operativo en parte y con túneles adicionales en construcción.

Ahí aparece la ambición real de Musk: no hacer un túnel curioso, sino una red completa de circulación subterránea que convierta la movilidad urbana en algo más modular. Si funciona, no competiría solo con el auto privado. También discutiría con el subte, los people movers, los monorrieles y parte de la infraestructura aeroportuaria.

Por qué la idea divide tanto

La promesa entusiasma porque ataca una frustración urbana concreta: nadie necesita que le expliquen qué se siente perder tiempo en tráfico. Pero la crítica también es bastante obvia. Una cosa es mover autos eléctricos por un corredor rápido; otra muy distinta es resolver, a escala masiva, el transporte de una metrópolis diversa, desigual y saturada.

El punto más discutido es la capacidad. Los sistemas ferroviarios pesados están diseñados para mover grandes volúmenes con altísima regularidad. El Loop, en cambio, apuesta por viajes directos y estaciones chicas. Su fortaleza puede estar en la velocidad puerta a puerta y en la flexibilidad del acceso. Su debilidad potencial está en cuánto puede absorber cuando la demanda se vuelve brutal, simultánea y sostenida.

También hay una discusión menos visible, pero igual de importante: si una ciudad invierte en túneles para vehículos eléctricos, ¿está construyendo un transporte público nuevo o una versión subterránea del paradigma del auto? Esa pregunta no invalida el sistema, pero define cómo se lo juzga.

Lo que Musk está intentando cambiar de verdad

Lo más interesante de The Boring Company no es el marketing futurista. Es la idea de que el cuello de botella urbano no está sólo en los vehículos, sino en la infraestructura de excavación. Si una tuneladora logra perforar más rápido, con equipos más chicos, menos interrupciones de superficie y costos más bajos, el subsuelo deja de ser un lujo y pasa a ser un recurso operativo.

Por eso el proyecto importa aunque todavía no cierre todas sus promesas. Obliga a mirar la ciudad como un volumen y no como una planta. Durante décadas, la movilidad urbana discutió carriles, puentes, trenes, bicisendas y altura. Musk mete otra variable: profundidad.

La pregunta de fondo no es si mañana todas las ciudades vivirán bajo tierra. Es si los túneles pueden convertirse en una capa cotidiana, tan normal como hoy lo son una autopista elevada o una línea de subte. En Las Vegas ya dejaron de ser un render. Todavía no son la solución definitiva. Pero ya son un experimento real con escala suficiente como para que valga la pena seguirlo de cerca.

Fuente original: The Boring Company · Vegas Loop · LVCC Loop.

Imagen principal: ciudad subterránea de Derinkuyu, Capadocia, Turquía, vía Wikimedia Commons.

Fuente: The Boring Company

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