En 2019, Sony lanzó la RX100 VII. Era, en ese momento, la cámara compacta más avanzada del mundo: sensor de un pulgada, lente Zeiss 24-200mm, enfoque automático en tiempo real, ráfaga de 20 fotogramas por segundo. Todo en un cuerpo que entra en el bolsillo de una camisa.
En 2026, sigue siendo la mejor cámara compacta del mundo. Sony no pudo superarla. Nadie más pudo superarla.
Eso es raro. En tecnología, siete años es una eternidad.
Por qué no hubo una RX100 VIII
Sony anunció y canceló el desarrollo de la RX100 VIII en varias oportunidades. La razón que circula entre fotógrafos y analistas de la industria es sencilla: no hay una mejora técnica suficientemente significativa que justifique el costo de desarrollo y el precio que habría que cobrar.
La RX100 VII ya estaba en el límite de lo que se puede hacer con un sensor de un pulgada en ese tamaño de cuerpo. Más resolución genera más calor. Más zoom en la misma óptica compromete la apertura. Más velocidad de ráfaga en ese tamaño requiere un buffer que no cabe.
El producto llegó a un techo físico, no tecnológico. Y ese techo es difícil de mover sin cambiar el formato.
Por qué todavía tiene sentido comprarla en 2026
El teléfono inteligente se comió el mercado de las cámaras compactas hace diez años. Cualquier iPhone o Samsung de gama alta toma mejores fotos en condiciones de luz normal que cualquier compacta del mismo período.
La RX100 VII sobrevivió a esa extinción masiva porque hace cosas que ningún teléfono puede hacer: zoom óptico real de 8x sin degradación de imagen, velocidad de ráfaga para deportes y fauna, control manual completo de exposición, grabación de video en 4K con opciones que los teléfonos no tienen.
Para el fotógrafo que quiere algo mejor que el teléfono pero no quiere cargar con un sistema de cámara intercambiable, sigue siendo la respuesta.
El mercado de usadas
El precio de la RX100 VII nueva en 2026 es alto. El mercado de usadas es donde está la oportunidad real. Una RX100 VII de dos o tres años de uso, bien cuidada, ofrece exactamente las mismas prestaciones que una nueva a una fracción del precio.
La durabilidad de las cámaras Sony es buena. El obturador tiene una vida útil de cientos de miles de disparos. Una compacta usada con veinte o treinta mil disparos encima es prácticamente nueva.
Lo que viene
Sony está explorando el formato de sensor más grande en cuerpo compacto con otros modelos. El RX1R, que tiene sensor full frame en cuerpo compacto pero lente fija, apunta en esa dirección.
Pero como cámara de bolsillo con zoom versátil para uso general, la RX100 VII no tiene reemplazo en 2026. Que un producto de 2019 siga siendo la referencia en su categoría dice tanto sobre cuánto avanzó la categoría como sobre qué tan bien estaba diseñado.
Fuente original: Sony Corporation