El Palacio Libertad exhibe 22 obras premiadas por el Fondo Nacional de las Artes en una muestra dedicada al cruce entre arte y tecnologia. Hay inteligencia artificial, robotica, sonido, imagen, sistemas interactivos y piezas que invitan al publico a tocar, escuchar, moverse o dejar rastros.
La frase "arte y tecnologia" suele provocar dos reflejos opuestos: entusiasmo automatico o sospecha inmediata. De un lado, quienes creen que cualquier pantalla ya es futuro. Del otro, quienes sienten que la tecnologia arruina el aura. La muestra interesa justamente porque permite salir de esa pelea facil.
En estas obras, la tecnologia no aparece solo como adorno. Funciona como material, problema y pregunta. Puede ser un algoritmo que mira una acuarela, un dispositivo que guarda voces, una superficie que responde al cuerpo o una pieza que trabaja con datos, sonido y error. No es "ponerle IA" al arte como si fuera brillantina.
En Un Mundo Loco, el gancho esta en pensar al artista como alguien que tambien arma sistemas. Durante siglos se hablo de pinceles, piedras, camaras o maquinas de imprimir. Ahora aparecen software, sensores, modelos, motores y circuitos. Cambia la herramienta, pero no desaparece la pregunta de fondo: que hacemos visible.
La muestra reune obras seleccionadas en el concurso del FNA durante 2025 y puede visitarse hasta el 28 de junio en las salas 705 y 706 del Palacio Libertad. Ese dato importa porque no se trata de una demo fugaz: el publico tiene tiempo para encontrarse con piezas que muchas veces necesitan mas de una mirada.
Una de las obras destacadas, **Las memorias de Xu Lizhi**, de Nahuel Canada, apunta a una tension fuerte: la tecnologia cotidiana se sostiene sobre trabajos, cuerpos y descartes que casi nunca queremos mirar. Ahi el arte tecnologico deja de ser juguete brillante y se vuelve incomodo.
La actualidad argentina suele hablar de tecnologia desde la productividad, la eficiencia o el negocio. Esta muestra abre otro carril: tecnologia como lenguaje sensible, como critica y como experiencia fisica. El publico no solo observa una pieza terminada; entra en relacion con un sistema.
La pregunta final no es si esto es "mas arte" o "menos arte". La pregunta buena es que nuevos gestos aparecen cuando una obra escucha, responde, falla o calcula. A veces el futuro no llega en forma de robot espectacular. A veces llega como una sala donde una maquina tambien parece tener dudas.
Imagen: exposición de arte y tecnología del FNA en el Palacio Libertad, material difundido por Secretaría de Cultura.
Fuente original: Secretaría de Cultura