El 26 de febrero de 2026, el J. Paul Getty Museum anunció la incorporación de un conjunto decisivo de la serie Cuzco de Irving Penn: 189 fotografías donadas por The Irving Penn Foundation, una maqueta de libro titulada Christmas in Cuzco y dos números de American Vogue de 1949 donde esas imágenes aparecieron por primera vez. Es el núcleo material de un proyecto que nació en Perú en 1948 y que cambió la forma en que Penn trabajó el retrato fuera del estudio de moda.
El dato más fuerte está en la escala y en la precisión del lote. Getty recibió 178 copias en gelatina de plata y 11 copias en platino-paladio de una serie que Penn empezó tras un encargo de Vogue en Lima, cuando voló a Cuzco, alquiló durante tres días un estudio de retrato y produjo más de 2.000 retratos y escenas callejeras con una Rolleiflex. El museo suma además dos revistas fechadas el 15 de febrero y diciembre de 1949, clave para seguir el paso del negativo al circuito editorial.
Tres días de estudio en los Andes
La cronología de la Irving Penn Foundation ubica el episodio en 1948. Penn había viajado a Francia, Italia, España y Perú por encargos de Vogue. Después de terminar una producción de moda en Lima, prolongó la estadía y subió a Cuzco, donde improvisó otra clase de operación: ya no una sesión para ropa de alta costura, sino una secuencia concentrada de retratos de personas locales en un estudio de luz diurna.
Getty precisa el procedimiento con bastante detalle. Penn alquiló el estudio durante tres días, trabajó con una cámara Rolleiflex y produjo más de 2.000 imágenes entre retratos y escenas de calle. Cuzco no salió de un puñado de tomas maestras, sino de una producción intensa y breve, con fondo controlado, luz norte y una distancia corta entre cámara y sujeto.
En términos históricos, ese viaje funciona como una bisagra. La fundación de Penn señala que en Cuzco apareció una metodología que luego expandió durante más de dos décadas.
De dos revistas de 1949 a un libro de 1974
La adquisición no reúne sólo fotos. También incorpora la maqueta de Christmas in Cuzco y los números de American Vogue del 15 de febrero y de diciembre de 1949. Ese detalle editorial vale casi tanto como las copias: permite seguir el trayecto de las imágenes desde el estudio alquilado en Perú hasta la página impresa en Nueva York.
Penn no dejó la serie congelada en 1948. Getty indica que volvió a trabajar sobre ella entre 1959 y 2002. En ese período produjo 178 ediciones en gelatina de plata y 12 en platino-paladio, con dos imágenes impresas en ambos procesos. El lote que ahora entra al museo contiene 11 de esas copias en platino-paladio, además del conjunto mayoritario en plata. La diferencia muestra que una obra fotográfica no es un bloque fijo, sino un sistema de variantes, fechas de impresión, papeles y decisiones de taller.
La propia fundación conecta Cuzco con el libro Worlds in a Small Room, publicado por Viking Press en Nueva York en 1974. Allí Penn definió esta parte de su trabajo como la de un “fotógrafo de estudio ambulante”. El recorrido arrancaba en Cuzco y seguía por Creta, Extremadura, Dahomey, Camerún, Nepal, Nueva Guinea y Marruecos. En 1967, esa lógica incluso derivó en la construcción de una carpa-estudio portátil. Lo que en 1948 fue un estudio alquilado en los Andes terminó convertido en método.
Qué gana Getty con 189 copias
Timothy Potts, director del J. Paul Getty Museum, afirmó que esta incorporación vuelve al Getty “uno de los repositorios más comprehensivos” de Irving Penn. La frase se entiende mejor con otro dato: en 2008 la institución ya había adquirido un conjunto primario de Small Trades, formado por 252 copias en gelatina de plata y platino-paladio, exhibido en 2009. Getty está armando un eje Penn de gran escala.
James Ganz, curador senior de fotografías, empuja la lectura un poco más lejos. Según el museo, esta llegada debería estimular nuevas adquisiciones de fotógrafos peruanos y latinoamericanos que también documentaron y celebraron la vida y las tradiciones de pueblos indígenas. Ahí aparece un efecto institucional concreto. La serie de Penn entra al Getty como una obra central del canon estadounidense, pero a la vez obliga a abrir una pregunta sobre qué otras miradas de Perú y de América Latina faltan alrededor de ella.
Ese movimiento dialoga con otras relecturas recientes de la historia fotográfica. El Smithsonian acaba de reunir las fotos con que EE.UU. intentó inventariarse en 1976, y el Rijksmuseum ordenó 80 años de imágenes trucadas. En los tres casos hay una misma operación de fondo: convertir materiales dispersos en una unidad histórica que se pueda estudiar, comparar y discutir.
Una serie menos suelta, una discusión más difícil
La donación llega directamente del archivo de The Irving Penn Foundation y fue posible gracias a un donante anónimo. Tom Penn, director ejecutivo de la fundación, presentó al Getty como el lugar indicado para conservar y estudiar este material. Eso asegura masa crítica para investigación: copias de distintas fechas, publicaciones originales, una maqueta y la posibilidad de leer cómo una serie cambia de estatus con el tiempo.
Pero el valor de Cuzco no se agota en la consagración de Penn. También obliga a mirar de frente la estructura del proyecto: un fotógrafo estadounidense enviado por Vogue, una ciudad andina, un estudio alquilado, cientos de personas retratadas y décadas posteriores de edición e impresión hechas en Nueva York. Lo más fértil de esta incorporación está en que permite seguir la cadena entre encargo editorial, trabajo de campo, laboratorio, libro, mercado e institución.
La consecuencia concreta ahora no es una exposición inmediata sino una posibilidad más exigente: estudiar Cuzco no como una serie suelta de imágenes célebres, sino como un sistema material de decisiones técnicas, editoriales e históricas. La pregunta que queda abierta es qué hará Getty con esa responsabilidad: si mostrará sólo a Irving Penn como gran autor del siglo XX o si usará este ingreso para ponerlo en diálogo con los fotógrafos peruanos y latinoamericanos que también construyeron, desde dentro, otras imágenes de Cuzco.
Fuente original: J. Paul Getty Museum