ANMAT suspendió preventivamente la habilitación de Global Pharma Group S.A. para efectuar tránsito interjurisdiccional de medicamentos y especialidades medicinales. La medida, formalizada mediante la Disposición 2028/26, se tomó después de una inspección realizada en el marco de la renovación del certificado de Buenas Prácticas de Distribución.
El organismo informó deficiencias edilicias e higiénicas, falta de control y registro adecuado de temperaturas, ausencia de un sistema eficaz de trazabilidad, documentación comercial incompleta, problemas en procedimientos operativos, fallas en el sistema de calidad, falta de mapeo térmico y ausencia de acuerdos formales para transporte de medicamentos.
La cadena fría también es salud pública
Cuando se habla de medicamentos, la conversación suele concentrarse en laboratorios, principios activos, precios o recetas. Pero la distribución es una zona igual de crítica. Un producto correctamente fabricado puede perder seguridad si se almacena mal, si viaja sin temperatura controlada o si no se puede reconstruir su recorrido.
La trazabilidad no es burocracia decorativa. Permite saber dónde estuvo un medicamento, quién lo manipuló, bajo qué condiciones circuló y qué hacer si aparece un problema. Sin esa información, cualquier retiro o investigación sanitaria se vuelve más lenta y menos precisa.
El depósito como punto vulnerable
La inspección sobre Global Pharma muestra una verdad poco visible: la infraestructura sanitaria también está en depósitos, cámaras, registros, planillas, sensores, transporte y documentación. La calidad no termina en la planta de producción. Continúa en cada tramo que separa al laboratorio del paciente.
La falta de mapeo térmico, por ejemplo, puede parecer un detalle técnico. No lo es. En un depósito, distintas zonas pueden tener temperaturas diferentes. Sin medición adecuada, una caja puede quedar expuesta a condiciones que afecten estabilidad, especialmente en medicamentos sensibles.
Regular antes del daño
ANMAT indicó que la firma recibió plazos para subsanar observaciones, pero las adecuaciones fueron parciales e insuficientes. Por eso dispuso la suspensión hasta que regularice su situación y acredite cumplimiento normativo.
La medida tiene valor preventivo. El sistema sanitario funciona mejor cuando interviene antes de que haya daño documentado. Suspender una habilitación no resuelve todos los problemas de control, pero establece una señal: distribuir medicamentos exige estándares verificables, no confianza informal.
En un país donde el acceso a tratamientos ya enfrenta tensiones económicas, la calidad logística no puede ser una variable secundaria. Un medicamento inseguro por mala distribución no es ahorro ni eficiencia. Es riesgo trasladado al paciente.
Imagen: edificio de ANMAT en Avenida de Mayo, fotografía de Roberto Fiadone disponible en Wikimedia Commons.
Fuente original: Argentina.gob.ar