Catwalk en V&A Dundee: un siglo de pasarelas para explicar cómo la moda aprendió a escenificarse

Catwalk en V&A Dundee: un siglo de pasarelas para explicar cómo la moda aprendió a escenificarse

La pasarela ya no es sólo el lugar donde se muestran prendas. Hace rato se convirtió en una máquina de imágenes, una disciplina híbrida entre teatro, fotografía, música, coreografía y marketing de alto impacto. Lo notable es que recién ahora algunos museos empiezan a tratarla como objeto histórico en serio. V&A Dundee decidió hacerlo con *Catwalk: The Art of the Fashion Show*, una exposición dedicada a seguir más de cien años de historia del desfile de moda como formato cultural.

Según la presentación oficial, la muestra abrió el 3 de abril de 2026 y podrá verse hasta el 17 de enero de 2027. El museo la define como una exclusiva británica y como un recorrido por la evolución dramática de la pasarela: desde los salones privados de fines del siglo XIX hasta las experiencias inmersivas y transmitidas en vivo que hoy dominan la industria. La frase suena ambiciosa, pero describe bastante bien un cambio que muchas veces damos por natural. Durante décadas, el desfile pasó de ser una demostración comercial para clientes específicos a convertirse en un espectáculo que circula globalmente en minutos.

El punto fuerte de la exposición es que no reduce esa transformación a una lista de diseñadores famosos. El V&A Dundee explica que la muestra reúne prendas, material de archivo, fotografía y filmaciones para contar cómo cambió el lenguaje del show mismo. En el elenco aparecen casas como Alexander McQueen, Balenciaga, Chanel, Dior, Maison Margiela, Vivienne Westwood, Mary Quant, Gucci, Louis Vuitton y Charles Jeffrey. La selección ayuda a entender que la historia de la pasarela no se escribe sólo con vestidos memorables, sino con decisiones de puesta en escena.

Ahí está la parte más interesante. Mucha gente recuerda un desfile por una imagen puntual: una modelo rociada por brazos robóticos, una marcha de protesta falsa sobre la pasarela, una escenografía convertida en paisaje mental. El museo parece trabajar justo sobre ese punto. La creatividad del desfile no consiste únicamente en “mostrar ropa bonita”, sino en inventar situaciones visuales que ordenen cómo esa ropa será recordada. En ese sentido, la pasarela fue una fábrica de cultura visual incluso antes de que existiera TikTok.

También hay algo de arqueología del presente en esta exhibición. Durante años, la industria de la moda naturalizó un nivel enorme de producción efímera: sets monumentales, iluminación pensada para cámaras, secuencias musicales, gestos performáticos, celebridades en primera fila y luego una dispersión instantánea por revistas, televisión y redes. Al meter ese material en un museo, V&A Dundee cambia la pregunta. Ya no es sólo qué colecciones fueron importantes, sino qué tipo de imaginación técnica y escénica hizo posible que la moda dejara de ser vestuario para volverse evento.

El subtítulo elegido por *Vogue*, reproducido en el sitio del museo, habla de “un viaje inmersivo por un siglo de historia de la pasarela”. No es una mala síntesis. La pasarela interesa porque es el punto donde la moda se vuelve tiempo, sonido y expectativa. Una prenda colgada en una percha puede ser notable. Esa misma prenda entrando en escena, con música, ritmo y una coreografía de miradas, se transforma en otra cosa: una promesa de época.

Por eso esta muestra puede funcionar también para personas que no siguen la moda en detalle. En el fondo, habla de un problema mucho más amplio: cómo aprendimos a consumir imágenes escenificadas como si fueran noticias inevitables del presente. El desfile fue uno de los laboratorios más eficaces para esa educación visual. Antes de los “momentos virales”, hubo pasarelas construidas exactamente para producir memoria instantánea.

Que un museo de diseño convierta esa historia en exposición tiene sentido. La pasarela fue una forma de diseño expandido. Diseñó ritmo, atención, deseo y narración. Diseñó incluso el modo en que una colección debía ser vista y comentada. Al aislar ese fenómeno y volverlo tema central, *Catwalk* logra algo útil: mostrar que la moda no sólo fabrica objetos para vestir, también fabrica escenas para ser recordadas.

Imagen: registro de pasarela en la exposición *Catwalk* del V&A Dundee.

Fuentes consultadas: Catwalk: The Art of the Fashion Show, New exhibitions opening at V&A Dundee in 2026.

Fuente original: V&A Dundee

Fuente: V&A Dundee