En el año 79 después de Cristo, la erupción del Vesubio sepultó Herculano bajo metros de material volcánico. Entre lo que quedó enterrado había una biblioteca: cientos de rollos de papiro carbonizados que los arqueólogos encontraron en el siglo XVIII. Los rollos existían. Eran legibles en principio. Pero abrirlos físicamente los destruía.
Durante doscientos cincuenta años, esos rollos estuvieron en una vitrina. Ilegibles.
En 2023, una competencia llamada Vesuvius Challenge ofreció un premio en dinero a quien pudiera leer el contenido usando inteligencia artificial y tomografía computarizada. En 2024, un grupo de estudiantes universitarios ganó el primer premio principal: descifrar más de dos mil caracteres de texto de un rollo que llevaba veinte siglos sin que nadie supiera qué decía.
El premio fue de 700.000 dólares.
Cómo funciona
La técnica combina dos tecnologías: la tomografía computarizada de alta resolución, que permite escanear el rollo sin abrirlo y ver las capas internas, y modelos de visión artificial entrenados para detectar las marcas de tinta en esas capas.
El desafío técnico es que la tinta y el papiro carbonizado tienen propiedades físicas similares en el escaneo. La diferencia que permite distinguir texto de papiro es mínima. Los modelos de IA aprenden a detectar esa diferencia después de ver suficientes ejemplos.
El resultado es que un rollo que durante siglos pareció ilegible se convierte en un archivo de texto.
Qué decía
El texto descifrado en la primera edición del premio era filosófico. Hablaba sobre el placer, sobre qué hace que las cosas sean deseables, sobre la música. Era Epicuro, o un seguidor de Epicuro, escribiendo sobre cuestiones que los filósofos del siglo XX debatieron sin saber que alguien las había trabajado con ese nivel de detalle veinte siglos antes.
El texto no cambió la historia de la filosofía. Pero agregó páginas a una conversación que se creía incompleta.
Por qué importa más allá del contenido específico
Los rollos de Herculano son entre seiscientos y ochocientos textos. Solo una fracción fue descifrada hasta ahora. Si la técnica escala, hay siglos de literatura, filosofía, historia y ciencia del mundo antiguo que podrían recuperarse.
Hay estimaciones que sugieren que los rollos de Herculano podrían duplicar el corpus de textos griegos y latinos que conservamos de la antigüedad.
La mayor parte del conocimiento del mundo antiguo se perdió. Lo que sobrevivió llegó a través de copias medievales de copias de copias. Los rollos de Herculano son originales del siglo I. La IA puede ser la herramienta que convierta materiales que parecían perdidos en texto legible.
El detalle raro que cierra todo
El estudiante que lideró el equipo ganador en 2024 era un estudiante de computación de veintidós años. No era arqueólogo, ni filólogo, ni historiador clásico. Nunca había estudiado griego antiguo antes del desafío.
Aprendió el sistema de escritura mientras desarrollaba el modelo. Descifró un texto que ningún especialista en antigüedad clásica había podido leer. Y ganó más dinero en un año que la mayoría de los investigadores de historia antigua en una carrera completa.
Eso dice algo sobre cómo la IA está redistribuyendo quién puede hacer qué tipo de trabajo.
Fuente original: Vesuvius Challenge