En algún momento de los próximos cuatro años, una startup de Virginia va a lanzar un satélite al espacio. Ese satélite va a capturar energía solar —sin nubes, sin noche, sin variaciones estacionales— y va a convertirla en luz de infrarrojo cercano. Después va a apuntar esa luz hacia paneles solares en la Tierra. Los paneles van a generar electricidad. Esa electricidad va a alimentar los servidores de Meta.
Meta firmó un acuerdo de reserva de capacidad con Overview Energy para recibir hasta 1 gigavatio de energía proveniente de satélites en órbita geoestacionaria. Es el primer contrato de este tipo que firma una empresa tecnológica. La energía no va a llegar antes de 2030. Pero el acuerdo es real y está firmado.
Por qué Meta necesita 1 gigavatio del espacio
En 2024, los centros de datos de Meta consumieron más de 18.000 gigavatios hora de electricidad. Para tener una referencia: eso alcanza para abastecer a 1,7 millones de hogares estadounidenses durante un año entero.
Y eso fue antes de que la IA generativa se volviera el centro de la operación. Los modelos de inteligencia artificial —entrenar Llama, ejecutar Meta AI en WhatsApp, Instagram y Facebook simultáneamente para tres mil millones de personas— consumen enormes cantidades de energía. Meta se comprometió a construir 30 gigavatios de fuentes de energía renovable propias. El problema es que la energía solar en la Tierra tiene una limitación física fundamental: el sol se pone.
Los paneles solares en la Tierra generan energía durante el día. De noche, no. En invierno, menos. En días nublados, menos todavía. Los centros de datos necesitan energía las 24 horas, los 365 días del año, sin interrupciones y con crecimiento proyectado. La energía solar convencional solo resuelve parte del problema.
La energía solar espacial resuelve el problema de la intermitencia. En la órbita geoestacionaria, a 36.000 kilómetros de altura, el sol brilla permanentemente. No hay noche. No hay nubes. La eficiencia de captación es entre seis y ocho veces mayor que en la superficie terrestre. Un satélite en esa posición puede generar electricidad de manera continua y transmitirla a cualquier punto del planeta que esté en su campo de visión.
Cómo funciona Overview Energy
Overview Energy es una empresa de cuatro años, con sede en Virginia, que salió del sigilo en diciembre de 2025. Su tecnología convierte la energía solar captada en el espacio en luz infrarroja cercana —una longitud de onda específica del espectro— y la transmite en un haz hacia paneles solares especializados en la Tierra.
El CEO de la empresa afirmó que el haz es seguro al punto de que "podés mirarlo directamente sin consecuencias". Eso distingue el sistema de las alternativas que usan láseres de alta potencia o transmisión de microondas, que generan problemas de seguridad y regulatorios complejos.
La empresa ya demostró transmisión de energía desde aeronaves. La diferencia es de escala: un avión vuela a 10 kilómetros de altura, no a 36.000. El salto a la órbita geoestacionaria implica resolver problemas de ingeniería de distinta magnitud.
Overview planea lanzar su primer satélite en enero de 2028. Si el contrato con Meta se cumple en los plazos previstos, los primeros satélites operativos entregando energía comercial estarían activos en 2030. El plan final incluye una constelación de 1.000 naves en órbita, capaz de cubrir aproximadamente un tercio del planeta en cualquier momento.
El problema energético de la IA tiene una escala política
El consumo energético de los centros de datos es al mismo tiempo una cuestión ambiental, técnica y política. Es un problema geopolítico.
La IA necesita electricidad en cantidades que los sistemas de generación actuales no estaban diseñados para proveer. En Estados Unidos, los operadores de red eléctrica están revisando sus proyecciones de demanda hacia arriba por primera vez en décadas, impulsados casi exclusivamente por el crecimiento de centros de datos. Los costos de construcción de plantas de gas natural —que durante años cubrieron la demanda base— subieron un 66 por ciento entre 2023 y 2026, según datos de la industria.
El gas natural es limpio en comparación con el carbón pero sigue siendo un combustible fósil. La presión regulatoria y los compromisos climáticos de las grandes empresas tecnológicas hacen difícil construir más infraestructura a base de gas. La energía nuclear tarda años en desarrollarse. Las energías renovables terrestres tienen el problema de la intermitencia.
La energía solar espacial, si escala, es la respuesta técnica a todos esos problemas simultáneamente. Sin emisiones, sin intermitencia, sin dependencia de condiciones geográficas locales. La pregunta es si puede escalar a tiempo y a un costo que compita.
Lo que Overview prometió y lo que falta demostrar
El acuerdo con Meta no garantiza que la tecnología funcione en escala comercial. Es una reserva de capacidad: Meta paga para tener un lugar en la fila cuando la tecnología esté disponible. Si la tecnología no llega a tiempo, el contrato tiene cláusulas. Si la tecnología funciona, Meta tiene acceso prioritario.
Para Overview Energy, el contrato con Meta es la validación externa más importante que podría tener: la empresa tecnológica más grande del mundo en términos de usuarios activos apostó dinero a su tecnología. Para inversores y posibles clientes futuros, esa señal vale más que cualquier demostración técnica en laboratorio.
El precedente es claro: el primer contrato de energía solar espacial de la historia lo firmó Meta, no un gobierno, no una empresa de servicios públicos. El mercado de la energía para la IA está inventando su propia infraestructura.
Fuente original: Un Mundo Loco