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Paraguay, Itaipú y Taiwán: por qué la pelea por los chips llegó al corazón eléctrico de Sudamérica

La represa de Itaipú combinada con un chip y una trama de servidores en una ilustración editorial
La apuesta paraguaya no arranca por la litografía más avanzada. Arranca por donde hoy se cruzan energía, geopolítica y capacidad de cómputo.Crédito: OpenAI / Un Mundo Loco · Fuente: Ilustración editorial original
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Cuando se juntan Paraguay, Itaipú, Taiwán y la palabra chips, la tentación es imaginar enseguida una fábrica de semiconductores plantada al lado de la represa. Eso, por ahora, sería exagerar.

Conviene aclarar primero de qué hablamos: Itaipú es la enorme represa hidroeléctrica binacional que Paraguay comparte con Brasil sobre el río Paraná. Fue creada por tratado en 1973, empezó a operar en 1984, tiene 20 unidades generadoras y una potencia instalada de 14.000 MW. Según la propia binacional, ya produjo más de 3.000 millones de MWh desde el inicio de sus operaciones y sigue siendo la pieza central del sistema energético paraguayo.

Lo que sí existe es algo más interesante y más realista: un intento paraguayo de usar su energía renovable abundante, su relación estratégica con Taiwán y su infraestructura digital para entrar en la parte ampliada del negocio tecnológico que hoy rodea a los chips y a la inteligencia artificial.

La diferencia importa. Porque no es lo mismo fabricar obleas avanzadas que construir el ecosistema que les da sentido: cómputo, data centers, talento, parques tecnológicos y acceso a cadenas de valor.

Qué firmaron exactamente Paraguay y Taiwán

El 8 de mayo de 2026, los presidentes Lai Ching-te y Santiago Peña presenciaron en Taipei la firma de un MOU sobre el proyecto de inversión Paraguay–Taiwán para infraestructura soberana de IA y cómputo, según informó oficialmente la Oficina de la Presidencia de Taiwán.

Un día después, el 11 de mayo de 2026, el MITIC paraguayo explicó el objetivo en términos más directos: crear un Centro de Cómputo de Inteligencia Artificial Soberana que articule la experiencia taiwanesa en producción de semiconductores con la estabilidad energética y el marco regulatorio paraguayo.

Ese matiz es clave. El acuerdo no dice que Paraguay ya vaya a fabricar chips de punta. Dice que quiere aprovechar el know-how taiwanés alrededor de la industria para construir infraestructura de cómputo y posicionarse como polo regional.

Entonces, ¿qué tiene que ver Itaipú?

Todo.

Según la propia Itaipú Binacional, la central suministra alrededor del 86% del mercado eléctrico de Paraguay y cerca del 9% del brasileño. Ese dato vuelve al país raro en el mejor sentido: no estamos hablando de una ventaja energética menor, sino de una infraestructura que ordena casi toda su matriz eléctrica y que, por escala, convierte a Paraguay en un candidato lógico para vender capacidad de cómputo intensivo.

En la economía de la IA, eso pesa cada vez más. Los chips importan, pero también importa algo menos glamoroso: dónde enchufás los servidores, cuánto cuesta mantenerlos funcionando y cuánta estabilidad tiene la red.

Taiwán domina una parte crítica de la cadena global de semiconductores. Paraguay, en cambio, no domina la fabricación, pero sí puede ofrecer una ventaja comparativa distinta: electricidad abundante, renovable y relativamente barata para centros de datos y capacidad de cómputo intensivo.

En otras palabras: la apuesta paraguaya no arranca por la oblea. Arranca por el enchufe.

El movimiento real no es una fab. Es infraestructura

Esto conviene decirlo sin vueltas: hoy no hay anuncio oficial de una gran fábrica de chips avanzados en Paraguay comparable a una planta de TSMC o Samsung.

Lo que sí aparece en los documentos oficiales es otra arquitectura:

  • un centro soberano de cómputo para IA;
  • cooperación con Taiwán en ciberseguridad y gobernanza digital;
  • visitas de alto nivel paraguayas al Southern Taiwan Science Park y al NCHC Cloud Compute Center en Tainan el 9 de mayo de 2026;
  • foros y programas para que Paraguay gane capacidades alrededor de la cadena de semiconductores.

El propio MITIC ya venía preparando el terreno. El 17 de septiembre de 2025, declaró de interés tecnológico el Foro Tecnológico y de Semiconductores Taiwán–Paraguay, presentado como una oportunidad para que el país se vincule con expertos internacionales y fortalezca capacidades locales.

Eso no es todavía industrialización dura. Pero tampoco es humo completo. Es una estrategia de entrada por capas.

Por qué Taiwán mira a Paraguay

Taiwán no necesita a Paraguay para fabricar sus chips más avanzados. Para eso ya tiene su propia base industrial. Lo que sí necesita es socios confiables, proyección diplomática y lugares donde expandir infraestructura tecnológica bajo un marco político amigable.

La visita de Peña a Taiwan dejó eso bastante claro. El 9 de mayo de 2026, Lai y Peña recorrieron el Southern Taiwan Science Park, que la presidencia taiwanesa describió como un hub clave para el desarrollo de las industrias de semiconductores e IA. Peña dijo allí que Paraguay quería ser un socio estratégico importante para Taiwán.

Leído en frío, el mensaje es simple: Paraguay quiere convertir una alianza diplomática en una alianza tecnológica con activos concretos.

Lo que Paraguay sí puede intentar

Hay una forma exagerada y una forma seria de contar esta historia.

La exagerada dice que Paraguay está a punto de convertirse en potencia chipera.

La seria dice otra cosa: Paraguay está intentando meterse en la periferia estratégica de la industria, que hoy incluye:

  • data centers de alta disponibilidad;
  • servicios de cómputo para IA;
  • formación técnica y universitaria;
  • parques tecnológicos;
  • atracción de inversión para hardware, software y ensamblaje;
  • vinculación con la cadena taiwanesa.

Eso ya sería bastante.

Además, Itaipú no parte de cero en infraestructura digital. Su datacenter en margen derecha obtuvo certificación Tier III del Uptime Institute, según informó la binacional. No es lo mismo que un hyperscaler global, pero sí muestra que la conversación sobre cómputo y disponibilidad no arranca desde la nada.

El cuello de botella: fabricar chips es otra liga

Fabricar semiconductores de vanguardia no es simplemente tener energía y ganas.

Hace falta:

  • agua ultrapura;
  • químicos complejos;
  • equipamiento extremo;
  • propiedad intelectual;
  • talento hiperespecializado;
  • proveedores múltiples;
  • logística precisa;
  • décadas de aprendizaje industrial.

Por eso conviene no confundir ecosistema tecnológico con foundry avanzada.

Paraguay puede intentar crecer en el primero. Llegar al segundo implicaría un salto muchísimo más difícil.

Entonces, ¿de qué se trata esta jugada?

De convertir una ventaja vieja, Itaipú, en una ventaja nueva.

Durante décadas, Paraguay fue visto como una economía periférica con abundancia eléctrica. La novedad es que, en la era de la IA, esa abundancia puede volverse un activo geopolítico de otro tipo. Si el cuello de botella global ya no es sólo quién diseña el chip, sino quién sostiene la energía, el cómputo y la resiliencia de la infraestructura, Paraguay encontró una narrativa para venderse mejor.

Y Taiwán encontró un socio dispuesto a conectar diplomacia, energía y tecnología en Sudamérica.

La lectura correcta

La lectura correcta no es “Paraguay fabricará los chips del futuro en Itaipú”.

La lectura correcta es más precisa:

Paraguay quiere usar Itaipú para meterse en la economía política de los chips sin empezar por la parte más difícil de los chips.

Eso significa IA soberana, centros de cómputo, formación de talento, parques tecnológicos y acceso preferente a una relación con el ecosistema taiwanés.

No es poco.

Y en un mundo donde semiconductores, electricidad y alianzas estratégicas ya forman parte del mismo tablero, tampoco es una nota marginal.

Es una señal de que la pelea por la infraestructura del siglo XXI ya llegó hasta el corazón eléctrico de Sudamérica.


  • [Tierras raras, Taiwán, Nvidia, Trump y Xi: la pelea por el siglo ya no es por petróleo](/tierras-raras-taiwan-nvidia-trump-xi/)

Fuentes: MITIC — Paraguay firma históricos acuerdos para fortalecer la cooperación tecnológica con Taiwán; Office of the President ROC (Taiwan) — President Lai and President Santiago Peña Palacios of Paraguay hold bilateral talks; Office of the President ROC (Taiwan) — President Lai and President Peña of Paraguay visit Southern Taiwan Science Park Bureau and NCHC Cloud Compute Center; Itaipú Binacional — Generación; Itaipú Binacional — Nuevo Datacenter de ITAIPU recibe certificación internacional.

Fuente: MITIC / Office of the President ROC (Taiwan) / ITAIPU

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