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Larry, el gato que sobrevivió a seis primeros ministros británicos

Larry, el gato de Downing Street y jefe cazador de ratones
Larry llegó a Downing Street en 2011 como jefe cazador de ratones. Desde entonces vio pasar a seis primeros ministros.Crédito: UK Government / Open Government Licence v1.0 · Fuente: Wikimedia Commons
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En la política británica caen gobiernos, renuncian primeros ministros, se rompen mayorías y cambian los discursos frente a la puerta negra del número 10. Pero hay alguien que permanece.

Larry, el gato de Downing Street, volvió a convertirse en símbolo de continuidad después de la salida de Keir Starmer. El jefe cazador de ratones de la residencia oficial ya vio pasar a seis primeros ministros desde que llegó al poder doméstico en 2011.

Sí: en el Reino Unido, el funcionario más estable tiene bigotes.

Por qué llegó Larry a Downing Street

El mandato de Larry comenzó después de múltiples avistamientos de ratas en las escaleras del número 10 de Downing Street a principios de 2011. La situación provocó que una “facción pro-gato” dentro del gobierno presionara para traer a un experto.

El elegido fue Larry, adoptado desde Battersea Dogs & Cats Home y presentado como Chief Mouser to the Cabinet Office, una especie de jefe oficial contra los ratones.

La misión era concreta: cazar roedores. El resultado terminó siendo mucho más grande: Larry se convirtió en un personaje público.

La lista de primeros ministros que Larry vio pasar

A lo largo de sus 15 años de servicio, Larry se consolidó como el habitante más estable de la política británica. Mientras los líderes entraban y salían, él siguió en el mismo lugar.

Estos son los primeros ministros que Larry vio desfilar:

  • David Cameron (2010-2016)
  • Theresa May (2016-2019)
  • Boris Johnson (2019-2022)
  • Liz Truss (2022), con su mandato récord de apenas 45 días
  • Rishi Sunak (2022-2024)
  • Keir Starmer (2024-2026)

En cualquier democracia parlamentaria, sobrevivir a seis jefes de gobierno ya es una carrera institucional. Si además se hace durmiendo frente a cámaras y esquivando periodistas, es directamente una leyenda.

El verdadero dueño de la puerta negra

Larry no gobierna, pero ocupa un lugar extraño en el imaginario británico. Está en la residencia, aparece en las fotos, cruza las piernas de funcionarios, se pelea con otros gatos diplomáticos y, de vez en cuando, se queda mirando a la prensa como si entendiera demasiado.

La gracia es que Larry no necesita explicar nada. Cada crisis política lo vuelve más famoso. Cada renuncia lo fortalece. Cada nuevo primer ministro llega sabiendo que hay una autoridad anterior en la casa.

Downing Street puede cambiar de inquilino humano. Larry sigue siendo Larry.

La política como comedia involuntaria

La historia funciona porque condensa algo muy británico: solemnidad institucional y absurdo cotidiano en la misma escena.

Mientras los líderes prometen estabilidad, Larry la practica. Mientras los gobiernos hablan de mandato, Larry acumula años. Mientras los partidos se desgastan, él sigue saliendo en fotos como si todo fuera parte de su rutina.

Por eso cada crisis en Londres trae la misma broma inevitable: el gato sigue, el primer ministro no.

La idea final

Larry llegó para cazar ratones y terminó cazando primeros ministros en la memoria pública.

No firma leyes, no da discursos y no responde preguntas. Pero en un país que acaba de ver caer a otro líder, su permanencia dice más que muchas conferencias de prensa.

En Downing Street, el poder cambia de manos. El gato se queda.

Fuentes consultadas: Gov.uk - History of 10 Downing Street · BBC News - Larry the cat joins Downing Street · Wikimedia Commons - Larry Chief Mouser.jpg)

Fuente: Gov.uk / BBC / Wikimedia Commons

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