Un Mundo Loco ●

Los neandertales no solo cazaban tortugas: quizá estaban fabricando pequeñas herramientas con sus caparazones

Los neandertales no solo cazaban tortugas: quizá estaban fabricando pequeñas herramientas con sus caparazones

Durante décadas, la imagen estándar del neandertal era la de un cazador grande que perseguía presas grandes: mamuts, rinocerontes, bisontes. Esa imagen cambió gradualmente con cada descubrimiento que mostraba comportamientos más sofisticados: entierros con flores, uso de pigmentos, producción de objetos de adorno. Ahora hay otro detalle que suma a esa revisión: los fragmentos de caparazón de tortuga encontrados en el sitio arqueológico de Neumark-Nord, en Alemania central.

Los restos tienen 125.000 años y llevan marcas de corte. El análisis publicado en revistas especializadas sugiere que los neandertales no solo comían tortugas europeas de estanque: probablemente las seleccionaban también por sus caparazones, que podían ser usados como recipientes o como materia prima para herramientas.

Fósiles y restos arqueológicos de neandertales, representativos de los hallazgos de comportamiento complejo en el Pleistoceno.

¿Por qué importa el caparazón?

El argumento más fuerte del estudio es de contexto. Neumark-Nord en el período interglaciar MIS 5e (hace aproximadamente 125.000 años) era un entorno excepcionalmente rico en megafauna. Los neandertales que vivían allí tenían acceso a mamuts, rinocerontes, bisontes y otros herbívoros grandes. No necesitaban comer tortugas por escasez de proteínas.

Entonces, ¿por qué molestarse con un animal pequeño? Los investigadores sugieren que la respuesta está en el material. Los caparazones de la tortuga europea de estanque (Emys orbicularis) son firmes, curvados y resistentes. Son naturalmente útiles como recipientes para almacenar líquidos, sostener materiales o como base para herramientas raspantes. Las marcas de corte encontradas en la cara interna del caparazón son consistentes con extracción deliberada de los órganos — lo que implica manipulación cuidadosa, no solo mordisco.

¿Qué dice esto sobre la inteligencia neandertal?

La pregunta de fondo es sobre planificación y abstracción. Usar un caparazón como recipiente implica reconocer sus propiedades — forma, dureza, impermeabilidad — y trasladarlas a un nuevo contexto. No es lo mismo que extraer carne de un animal por hambre.

Este tipo de evidencia se suma a un patrón más amplio. Los neandertales del sur de Europa decoraban conchas marinas con pigmentos y las perforaban para usarlas como adornos. Los neandertales de Francia y España crearon arte rupestre (aunque este hallazgo sigue siendo debatido). Los neandertales de Iraq enterraban a sus muertos en posiciones que sugieren ritual.

El debate científico sobre la inteligencia neandertal no está cerrado, pero la dirección ha cambiado: ya no se trata de si los neandertales podían hacer cosas complejas, sino de qué tan complejas eran esas cosas y qué tan similares eran a los comportamientos humanos modernos.

¿Cuándo y dónde vivieron los neandertales?

Los neandertales (Homo neanderthalensis) vivieron en Europa y Asia occidental entre aproximadamente 400.000 y 40.000 años atrás. Coexistieron con los humanos modernos (Homo sapiens) durante al menos 5.000 años en Europa, y hay evidencia genómica de que se cruzaron con ellos. Los humanos de ascendencia no africana tienen entre un 1% y un 4% de ADN neandertal.

Su extinción sigue siendo parcialmente inexplicada. Las hipótesis incluyen competencia con humanos modernos por recursos, cambio climático, enfermedades introducidas por los migrantes de África, y posiblemente violencia directa. Lo más probable es que fue una combinación de factores.

La tortuga como rompecabezas arqueológico

Lo que hace interesante el caso de las tortugas de Neumark-Nord no es el hallazgo en sí — los neandertales comiendo tortugas ya era conocido — sino la interpretación del contexto. En un sitio con abundante megafauna, elegir tortugas apunta a selección deliberada de material. Eso requiere un tipo de razonamiento que va más allá de la reacción al hambre inmediata.

No es un dato que cambie completamente la historia de la evolución humana. Pero es uno de los muchos fragmentos que están reemplazando la caricatura del neandertal bruto por un retrato más complejo: una especie con cultura, técnica y, quizás, la capacidad de ver en un caparazón algo más que comida.

Fuente: Smithsonian Magazine — Neanderthal turtles

Fuente: Smithsonian Smart News

seguir en curiosidades

Más notas de esta sección