Vladimir Nabokov, el autor de Lolita, describió en su autobiografía Speak, Memory (1951) que las letras del alfabeto tenían colores específicos y estables desde que era niño. La A era "madera envejecida por la intemperie". La B tenía "un amarillo vibracional, como la cera". La F era "la cara interior de un tapón de espuma de goma". No lo consideraba extraño: su madre y su hijo también lo experimentaban.
Lo que Nabokov describía tiene nombre: sinestesia. Es una condición neurológica en la que la estimulación de un sentido activa automáticamente una percepción en otro. Los grafemas tienen colores. Los sonidos tienen formas. Los días de la semana tienen personalidades. Las palabras tienen sabores.
Qué es y qué no es
La sinestesia no es metáfora ni imaginación activa. Las personas que la tienen no deciden que el sol "es" amarillo caliente ni que el lunes "es" azul. La asociación es involuntaria, automática y consistente a lo largo del tiempo. Si alguien con sinestesia letra-color ve la A como roja hoy, la va a ver roja dentro de diez años.
Un estudio de la Universidad de Edinburgh (2005) lo verificó experimentalmente: se pidió a participantes con sinestesia que describieran el color de letras y dígitos. Luego se los volvió a evaluar, sin aviso previo, entre 1 y 25 años después. La consistencia fue del 92,3%, frente al 37,6% del grupo control.
El término fue introducido en la literatura científica moderna por el neurólogo Richard Cytowic en 1989, con su libro Synesthesia: A Union of the Senses. Pero la condición era conocida desde antes: en 1812, el médico alemán Georg Sachs la describió en su propia tesis doctoral, documentando sus percepciones de letras con colores.
Cuántos tipos existen
Los investigadores han catalogado más de 80 variantes de sinestesia. Las más comunes son:
Grafema-color (la más frecuente): las letras y los números tienen colores. El 1 puede ser blanco, el 2 azul, la S naranja. No hay un patrón universal: cada sinésteta tiene su propio mapa.
Cromestesia o sinestesia sonido-color: los sonidos generan percepciones visuales. Una nota musical puede verse como un color, una forma o un destello en el campo visual. El pianista y productor Pharrell Williams describió en varias entrevistas que compone escuchando colores: "Happy" es, para él, amarillo.
Lexical-gustativa: palabras y nombres activan sabores. El neurocientífico y escritor James Wannerton documentó durante décadas las asociaciones gustativas de palabras cotidianas: "ticket" sabe a arroz, "London" sabe a huevo.
Temporal-espacial: los días, meses y años se experimentan como objetos ubicados en el espacio. El calendario puede verse como un óvalo tridimensional alrededor del cuerpo, o como una cinta que sube y dobla en diciembre.
Número-forma (síndrome de la forma numérica): los números se organizan en secuencias geométricas en el espacio. Francis Galton, el estadístico victoriano que acuñó el término "eugenesia", documentó en 1880 que él y muchos otros veían los números dispuestos en líneas y curvas específicas.
Por qué ocurre: la neurociencia
La explicación más aceptada involucra lo que los neurocientíficos llaman hiperconectividad entre regiones cerebrales que, en la mayoría de las personas, procesan información de forma más independiente.
En la sinestesia grafema-color, los estudios de resonancia magnética funcional mostraron que cuando los participantes leen letras, se activa el área V4 del córtex visual —el área responsable del procesamiento del color—, aunque las letras sean negras sobre fondo blanco. En personas sin sinestesia, esa área no se activa durante la lectura.
Una hipótesis complementaria es la de la poda sináptica incompleta: durante el desarrollo cerebral, las conexiones entre regiones adyacentes del cortex se reducen progresivamente. En sinéstetas, esa reducción no ocurre con la misma intensidad, dejando conexiones activas entre áreas que normalmente quedarían más separadas.
Un estudio de Cambridge (2013) analizó 196 familias y encontró que la sinestesia tiene componente hereditario, pero que el tipo específico (letra-color, sonido-forma, etc.) no se transmite necesariamente de forma idéntica. Hermanos en la misma familia pueden tener variantes distintas.
Las personas que la tienen
La lista de sinéstetas documentados o autodeclarados incluye nombres en arte, música y literatura que no es casual que aparezcan juntos:
Wassily Kandinsky (1866–1944) desarrolló su teoría del color abstracto a partir de la relación entre colores y notas musicales. Pintaba mientras escuchaba Wagner. "Amarillo amarillo" era para él "la nota de una trompeta".
Vladimir Nabokov (1899–1977) heredó la condición de su madre Elena. Su hijo Dmitri también la tuvo. Los tres tenían sistemas de correspondencias letra-color distintos entre sí.
Billy Joel ha descrito que ve colores mientras escucha música. Duke Ellington decía que los sonidos de sus músicos tenían colores específicos. Franz Liszt, según cuentas de contemporáneos, pedía a su orquesta que tocara "más azul" o "no tan violeta".
El neurocientífico Simon Baron-Cohen —de la Universidad de Cambridge— estimó en 2002 que aproximadamente el 4,4% de la población tiene alguna forma de sinestesia. Estudios posteriores varían entre el 2% y el 20%, dependiendo del tipo considerado y la metodología de detección.
Lo que no se puede preguntar
A un sinésteta no se le puede preguntar "¿cuál es el color del Do?" como si hubiera una respuesta correcta. Cada persona tiene un sistema propio, y ese sistema es estable pero idiosincrático. El Do puede ser rojo para una persona y verde para otra. La consistencia no es social sino individual.
Esto lo distingue de las metáforas compartidas culturalmente —"música fría", "colores cálidos"— que son aprendidas y convencionales. La sinestesia opera en un nivel anterior al lenguaje: es una respuesta sensorial, no una descripción.
Para las personas que la tienen, tampoco es siempre una ventaja. Algunos sinéstetas con sabores en palabras reportan dificultad para leer ciertos textos porque los sabores son desagradables. La hiperconectividad que produce estas percepciones extras no discrimina entre las que suman y las que interrumpen.
Imagen: Ilustración editorial original de Un Mundo Loco. Representación de la cromestesia: notas musicales con sus colores asociados en la sinestesia.
Fuente original: Nature Reviews Neuroscience — Synesthesia
