La pregunta tiene una respuesta que depende de quién la hace. Si alguien te observa caer desde lejos, lo que ve es completamente diferente a lo que vos experimentás. Y ambas versiones son físicamente correctas al mismo tiempo.
Eso ya debería indicar que esto no va a ser intuitivo.
Lo que ves desde afuera
Imaginá que alguien te observa caer hacia un agujero negro desde una distancia segura. Lo que vería es esto: tu imagen se va frenando. A medida que te acercás al horizonte de eventos — el punto de no retorno — el tiempo parece correr progresivamente más lento para vos. Tu imagen se vuelve progresivamente más roja (por el corrimiento al rojo gravitacional, la luz que emitís pierde energía) y eventualmente se congela, atenuándose hasta desaparecer.
Para el observador externo, nunca terminás de cruzar el horizonte de eventos. La física del tiempo cerca de una gravedad extrema hace que ese cruce parezca tomar tiempo infinito.
Lo que experimentás desde adentro
Para vos, la situación es completamente diferente. Si el agujero negro es suficientemente grande, cruzás el horizonte de eventos sin sentir nada especial. No hay una pared, no hay una señal. El horizonte de eventos no es una superficie física — es un límite matemático. Lo cruzás y seguís.
Pero hay un punto antes de llegar al centro donde la gravedad se vuelve tan desigual que las fuerzas sobre tu cabeza y tus pies son radicalmente distintas. Esa diferencia se llama fuerzas de marea, y en el caso de los agujeros negros, te estiran como espagueti. Los físicos lo llaman, con un humor inesperado, spaghettification — espaguetización.
En un agujero negro pequeño, la espaguetización ocurre antes de cruzar el horizonte. En uno supermasivo (del tipo que hay en el centro de las galaxias), el horizonte es tan grande que cruzás sin problemas y la espaguetización ocurre después, cerca de la singularidad.
La singularidad
En el centro del agujero negro está la singularidad: el punto donde las ecuaciones de la relatividad general producen densidad infinita. La física tal como la conocemos deja de funcionar ahí. No tenemos una teoría que describa qué pasa en ese punto. La relatividad general y la mecánica cuántica dan predicciones incompatibles.
La singularidad no es tanto un lugar como una señal de que nuestros modelos están incompletos.
El tiempo adentro
Una vez que cruzás el horizonte de eventos, el tiempo y el espacio intercambian sus roles de una manera extraña. El futuro inevitable — como aquí el tiempo avanza siempre hacia adelante — apunta hacia la singularidad. No podés evitarla más de lo que podés evitar que el tiempo avance.
La paradoja de la información
Hay algo que los físicos debaten desde décadas: ¿qué pasa con la información de todo lo que cae en el agujero negro? La mecánica cuántica dice que la información nunca se destruye. La relatividad general parece implicar que sí. Stephen Hawking predijo que los agujeros negros se evaporan lentamente a través de la radiación que lleva su nombre — pero si es así, ¿qué pasa con la información de todo lo que cayó?
Ese es uno de los problemas abiertos más importantes de la física teórica. No tiene respuesta definitiva todavía.
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Fuente original: Un Mundo Loco
Fuentes consultadas: NASA Science — Black Holes · Hawking (1974) — Black hole explosions? Nature