Rodrigo Duterte fue presidente de Filipinas entre 2016 y 2022. Durante ese tiempo, su gobierno lanzó lo que llamó una "guerra contra las drogas". Lo que ocurrió en esa guerra es ahora el objeto de un juicio en La Haya.
En abril de 2026, la Corte Penal Internacional confirmó tres cargos de asesinato como crímenes contra la humanidad. Duterte se convirtió en el primer ex presidente asiático en ser juzgado por el ICC.
{{image: assets/images/duterte-icc-la-haya-2026.jpg | Duterte en audiencia virtual ante la CPI, abril 2026. Foto: Reuters}}
Qué pasó durante su gobierno
Desde el primer día de su mandato, Duterte fue explícito sobre lo que pensaba hacer. En discursos públicos prometió matar a traficantes y consumidores de drogas. Dijo que llenaría la bahía de Manila de cadáveres. Ofreció recompensas a quienes mataran sospechosos.
Lo que siguió fue documentado por organizaciones de derechos humanos en toda Filipinas: operaciones policiales nocturnas, ejecuciones extrajudiciales, cadáveres aparecidos en calles y canales con carteles que decían "soy narcotraficante".
La cifra oficial del gobierno fue de aproximadamente 6.000 muertos en operaciones policiales. Las organizaciones de derechos humanos estiman entre 12.000 y 30.000, incluyendo matanzas cometidas por escuadrones de la muerte financiados por el Estado.
El caso ante el ICC se centra en 49 incidentes específicos con 78 víctimas identificadas, entre ellas niños.
Por qué esto es histórico
La Corte Penal Internacional fue creada en 2002 para juzgar a quienes cometen los crímenes más graves: genocidio, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad. Desde entonces juzgó a líderes africanos, balcánicos y latinoamericanos.
Duterte es el primero de Asia.
Eso importa porque Asia concentra algunos de los gobiernos más autoritarios del mundo y casi ninguno ha enfrentado responsabilidad internacional. El juicio de Duterte establece un precedente que los gobiernos de la región están observando con atención.
Cómo llegó a La Haya
Filipinas se retiró del ICC en 2019, cuando empezaron las investigaciones sobre la guerra contra las drogas. El argumento de Duterte era que el tribunal era una herramienta política de Occidente.
Sin embargo, los crímenes que se investigan ocurrieron mientras Filipinas todavía era miembro. El ICC mantuvo su jurisdicción.
En 2024, el sucesor de Duterte — Ferdinand Marcos Jr. — reingresó a Filipinas al ICC. Meses después, Duterte fue detenido y trasladado a La Haya.
Duterte tiene 81 años. Dice que actuó en defensa propia y que sus órdenes eran legales bajo la ley filipina. Sus abogados argumentan que el ICC no tiene jurisdicción.
Los jueces ya decidieron que sí la tiene.
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Fuente original: Un Mundo Loco
Fuentes consultadas: Al Jazeera — ICC confirma juicio a Duterte · Human Rights Watch — La guerra contra las drogas