Dos líderes que se presentan como enemigos del establishment globalista. Dos relaciones con China que deberían ser simples — y no lo son.
Trump llegó a Beijing en mayo de 2026 con 145% de aranceles sobre productos chinos. Milei llegó al poder en Buenos Aires prometiendo que nunca haría negocios con comunistas. Los dos terminaron siendo el mayor dolor de cabeza de Xi Jinping en el hemisferio occidental.
Lo que hizo Trump
El 14 de mayo de 2026, Trump aterrizó en Beijing para la primera visita oficial a China desde 2017. Era, según él, el inicio de una nueva era de relaciones comerciales.
Xi Jinping lo recibió. Y en la primera reunión, le advirtió directamente: si el tema de Taiwán no se maneja con cuidado, puede llevar a "choques e incluso conflictos" que pondrían toda la relación bilateral en "gran peligro".
No fue un comentario diplomático de rutina. Fue una advertencia explícita que el gobierno chino decidió hacer pública.
¿Qué había dicho Trump sobre Taiwán? Que no sabe si enviaría apoyo militar a una isla que está a 9.500 millas de distancia. Que no busca que Taiwán se declare independiente. Que Taiwán y China deberían "enfriarse".
Para Beijing, esa ambigüedad calculada de Trump es más amenazante que una posición clara. No saben qué va a hacer. Y eso, en términos geopolíticos, es exactamente lo que Xi más teme.
A los aranceles del 145% se suman las restricciones a semiconductores avanzados, los bloqueos a visas de estudiantes chinos y las trabas a la soja. China respondió cortando exportaciones de elementos de tierras raras — materiales críticos para la industria de defensa y tecnología estadounidense.
Trump dijo que la cumbre fue "fantástica". También dijo que "no discutieron aranceles". Los aranceles siguen ahí.
Lo que hizo Milei
En septiembre de 2023, durante la campaña presidencial, Javier Milei fue categórico: "No solo no voy a hacer negocios con China, no voy a hacer negocios con ningún comunista. Yo soy un defensor de la libertad, de la paz y de la democracia. Los chinos no entran ahí."
Ganó. Y empezó a cumplir.
Primero rechazó la invitación a unirse a los BRICS — el bloque de economías emergentes que China lidera junto a Rusia, Brasil e India. Segundo, bloqueó el proyecto de un puerto de aguas profundas en la Patagonia que China quería construir. Tercero, desactivó el radar de vigilancia espacial chino instalado en la provincia de San Juan.
También redujo a un tercio el monto activo del swap de divisas con China — un acuerdo financiero que el gobierno anterior había negociado y que le daba a Argentina acceso a yuanes para pagar importaciones.
El gobierno chino respondió con lo que Beijing hace cuando está molesto: el embajador Wang Wei fue llamado a consultas. Y Milei dejó el cargo de embajador en Beijing vacío — enviando apenas un funcionario de menor rango.
El giro que nadie esperaba
A principios de 2026, Milei anunció que planea viajar oficialmente a China.
El comercio bilateral entre Argentina y China llegó a 25.354 millones de dólares en 2025. Las importaciones argentinas desde China crecieron un 80% en el primer semestre del año. Argentina necesita a China para vender soja, litio y minerales estratégicos.
El 15 de mayo de 2026 — el mismo día que Trump estaba reunido con Xi en Beijing — funcionarios de la Casa Blanca le plantearon al asesor presidencial Santiago Caputo sus preocupaciones sobre la "ofensiva china" para acceder a los recursos estratégicos de Argentina.
Es decir: Estados Unidos le está diciendo a Milei que se aleje de China. Y Milei está planeando un viaje a Beijing.
La paradoja
Trump prometió una guerra comercial total contra China. Fue a Beijing y volvió sin bajar un solo arancel.
Milei prometió que nunca trataría con comunistas. Está organizando una visita oficial a uno de los países más poblados del mundo, gobernado por el Partido Comunista desde 1949.
China, por su parte, sigue comprando soja argentina, sigue negociando con Washington y sigue esperando. Xi Jinping lleva más de una década en el poder. Sabe que los líderes que prometen ignorar a China terminan, antes o después, en Beijing.
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Fuente original: Un Mundo Loco
Fuentes consultadas: CNBC — Trump y Xi en Beijing · Infobae — Casa Blanca y Caputo · Bloomberg Línea — Swap con China · Perfil — EEUU presionó a Milei