El INCAA abre una convocatoria para series verticales: treinta capitulos de uno a tres minutos

El INCAA abre una convocatoria para series verticales: treinta capitulos de uno a tres minutos

El INCAA abrio la convocatoria al Concurso Microficcion 2026, una iniciativa pensada para proyectos audiovisuales en formato vertical. La regla central ya parece escrita para la epoca de las pantallas chicas: cada propuesta debe tener al menos treinta capitulos, con duracion de entre uno y tres minutos.

La convocatoria esta abierta desde el 14 de abril hasta el 14 de mayo de 2026 y apunta a productores mayores de 18 anos de todo el pais. Seran seleccionados ocho proyectos ganadores, cada uno con un premio de 30.000 dolares, abonados en pesos segun el tipo de cambio vendedor del Banco Nacion del dia previo al pago.

En Un Mundo Loco, el tema importa porque el cine argentino esta mirando de frente una mutacion que ya ocurre en el consumo cotidiano. La ficcion vertical no es solo "video para celular". Es una forma distinta de narrar: encuadres comprimidos, ritmo rapido, personajes muy cerca, episodios breves, cliffhangers frecuentes y una relacion directa con plataformas donde la atencion se disputa segundo a segundo.

Eso puede generar rechazo en quienes piensan el cine solo como sala, pantalla horizontal y larga duracion. Pero la historia del audiovisual siempre estuvo llena de formatos que primero parecieron menores: el videoclip, la television, el corto, la webserie, el streaming. Lo interesante no es declarar que uno reemplaza al otro, sino ver que lenguaje aparece cuando cambia el dispositivo.

Treinta capitulos de uno a tres minutos obligan a pensar de otra manera. No alcanza con cortar una pelicula en pedazos. Hay que construir una serie con respiracion propia, con escenas capaces de sostenerse en vertical y en un flujo de consumo fragmentado. La dificultad puede ser justamente la oportunidad.

Tambien hay una dimension federal. La convocatoria esta dirigida a productores de todo el pais, lo que abre la posibilidad de historias locales que no necesitan esperar una estructura industrial enorme para existir. En una Argentina donde muchas veces la produccion audiovisual se concentra, el formato chico puede funcionar como laboratorio.

La pregunta es si el resultado sera solo contenido rapido o si aparecera una gramatica nueva. El vertical no garantiza frescura. Puede ser repetitivo, obvio y descartable. Pero tambien puede obligar a escribir mejor, economizar recursos y encontrar una potencia narrativa que no dependa de grandes presupuestos.

La noticia no es que el cine vaya a vivir dentro del celular. La noticia es que el celular ya es una sala portatil para millones de personas, y el cine argentino empieza a disputar ese territorio con reglas propias.

Fuente original: Secretaría de Cultura

Fuente: Secretaría de Cultura