El mercado de celulares en Argentina tiene una lógica propia que no se parece a la de ningún otro país de la región. El tipo de cambio, los impuestos a la importación, la tradición de comprar en cuotas sin interés y la cultura de renovar el teléfono cada dos o tres años producen un mapa de ventas que sorprende a los analistas que lo miran desde afuera.
Samsung lidera. Siempre lidera. Pero los modelos que lidera no son los que aparecen en las publicidades.
Lo que más se vende en la práctica
La línea Samsung Galaxy A es la más vendida en Argentina por un margen amplio. No el Galaxy S, que es el que aparece en las vidrieras y en los anuncios. El Galaxy A: la línea de gama media que Samsung diseñó específicamente para mercados donde el precio importa tanto como las especificaciones.
El Galaxy A35 y el A55 concentraron una parte importante de las ventas en los primeros meses de 2026. Buena cámara, batería larga, pantalla decente, precio que entra en cuotas accesibles. La fórmula no es glamorosa pero funciona.
Motorola como alternativa real
Motorola recuperó terreno en Argentina en los últimos años con una propuesta simple: más batería y más almacenamiento por el mismo precio que la competencia. La serie Moto G tiene modelos que ofrecen 5.000 mAh de batería y 256 GB de almacenamiento en un rango de precio donde otros fabricantes todavía dan 128 GB.
Para el usuario que usa el teléfono todo el día y no quiere pensar en cargarlo, el argumento de Motorola tiene sentido concreto.
El iPhone: presente pero selectivo
Apple tiene una porción del mercado argentino que creció en los últimos años, pero concentrada en modelos de generaciones anteriores. El iPhone 14 y el 15 se venden más que el 16 porque la brecha de precio entre generaciones hace que el modelo anterior sea la opción racional para quien quiere iOS sin pagar el precio de lanzamiento.
El mercado de iPhones usados y reacondicionados en Argentina también es significativo. Hay una demanda real de iOS que el precio del nuevo no satisface, y ese mercado existe y funciona.
El factor cuotas
El mercado argentino de celulares es inseparable del sistema de cuotas. Un teléfono de 800 dólares que se puede pagar en 24 cuotas sin interés con una tarjeta de crédito es accesible para un segmento de la población que no podría comprarlo de contado.
Ese sistema infla el ticket promedio de venta. Los argentinos compran teléfonos más caros que los que comprarían si tuvieran que pagar de una vez, y lo hacen más seguido de lo que lo harían con otro sistema de financiamiento.
Lo que cambió en 2026
El 5G dejó de ser una promesa para convertirse en una variable real de compra. Las principales ciudades argentinas tienen cobertura 5G en expansión, y los fabricantes empezaron a incluir conectividad 5G en modelos de gama media que hace dos años solo lo tenían en gama alta.
Eso desplazó hacia arriba el piso de lo que se considera un teléfono "actual". Un teléfono sin 5G en 2026 ya empieza a verse como un teléfono con fecha de vencimiento visible.
Fuente original: IDC Argentina