Wishbone, el perro que convirtió a Shakespeare en una aventura de sobremesa

Wishbone, el perro que convirtió a Shakespeare en una aventura de sobremesa

Hubo una epoca en la que un perro con cara de saber demasiado podia llevar a un chico desde un pueblo ficticio de Texas hasta Homero, Shakespeare, Jane Austen o Dickens. Ese perro se llamaba **Wishbone**, era un Jack Russell terrier, y entre 1995 y 1997 hizo algo que hoy parece casi imposible: convertir literatura clasica en television infantil sin pedir perdon por intentarlo.

La excusa para volver a mirarlo es un documental nuevo, **What's the Story, Wishbone?**, dirigido por Joey Stewart, asistente de direccion de la serie original. Smithsonian cuenta que la pelicula reune archivo, elenco y equipo para reconstruir como se hizo aquella rareza de PBS: un programa donde cada episodio encontraba un eco entre la vida cotidiana del perro y una gran obra literaria.

El mecanismo era simple y brillante. Wishbone vivia una situacion domestica y, de pronto, la imaginacion lo convertia en Odiseo, Sherlock Holmes, Oliver Twist o algun otro personaje de biblioteca. La television hacia lo que la escuela muchas veces no logra: quitarle solemnidad al canon sin volverlo tonto.

En Un Mundo Loco, lo interesante no es la nostalgia por la nostalgia. Es la idea de que un animal actor pudo funcionar como puente cultural. El protagonista principal fue Soccer, un terrier elegido despues de audicionar a mas de cien perros. Habia otros perros para escenas puntuales, pero Soccer era la cara, el cuerpo y el ritmo de esa fantasia.

La serie tenia algo artesanal y casi de circo. Cada semana habia que armar un mundo distinto: vestuario historico, decorados, escenas literarias, un perro que debia moverse en cuadro y una historia que cupiera en media hora. No habia la comodidad digital actual para resolver todo despues. Habia paciencia, entrenamiento y una fe rara en que los chicos podian entrar a los clasicos si alguien les abria bien la puerta.

Por eso Wishbone importa todavia. No porque haya reemplazado la lectura, sino porque recordo que la lectura tambien puede empezar por una imagen absurda: un perro con sombrero, capa o armadura, tomandose muy en serio una aventura que ningun adulto sensato habria aprobado en una reunion de marketing.

El documental llega justo para revisar esa audacia. En tiempos donde la cultura infantil vive perseguida por algoritmos, franquicias y ansiedad de retencion, Wishbone parece una reliquia luminosa: television publica que confiaba en la inteligencia del espectador chico.

La nota deja una pregunta hermosa para cualquier editor: cuantas puertas culturales se abririan si dejaramos de tratar a los clasicos como monumentos y volvieramos a tratarlos como juegos serios. A veces, para llegar a Shakespeare, alcanza con seguir a un perro.

Imagen: Wishbone listo para filmar, material difundido por Smithsonian / Novel Tails como imagen de la nota original.

Fuente original: Smithsonian Smart News

Fuente: Smithsonian Smart News