La National Gallery of Art de Washington presentará desde el 23 de mayo de 2026 Beneath the Surface: Mining and American Photography, una exposición dedicada a la relación entre fotografía, minería y extracción de recursos en Estados Unidos. La muestra importa porque desplaza la pregunta habitual sobre la imagen: no solo mira qué fotografiaron los artistas, sino de qué materiales, industrias y paisajes dependió la propia fotografía para existir.
El dato más fuerte está en la escala curatorial. La exposición reune unas 150 fotografías de más de 100 artistas y cubre 185 años de historia visual, desde daguerrotipos ligados a la fiebre del oro de California a obras contemporaneas de gran formato. Según el museo, es la primera muestra dedicada exclusivamente a examinar como la fotografía estadounidense represento la extracción de minerales, carbon y combustibles fósiles.
Una cámara hecha también de recursos
La tesis de Beneath the Surface tiene una ironía material muy precisa: la fotografía documentó la minería mientras dependía de ella. Los procesos tempranos usaban plata por su sensibilidad a la luz; la fotografía contemporánea depende de cobre, minerales críticos, baterías, circuitos y cadenas industriales que rara vez aparecen dentro del encuadre.
Diane Waggoner, co-curadora y curadora de fotografía de la National Gallery, plantea ese cruce como parte del argumento histórico. La imagen fotográfica no fue una observadora externa de la modernidad industrial. Creció con ella, la registró, la publicito, la denuncio y también usó sus materiales. Esa ambivalencia permite leer la historia del medio como una historia técnica y extractiva, no solo estética.
El recorrido incluye paisajes, retratos de trabajadores, panoramas de comunidades afectadas, fotolibros, imágenes aereas, collage analogico y digital, fotografía sin cámara, procesos históricos y trabajos performaticos. No se trata de una cronica única de minas y pozos, sino de un archivo de estrategias para representar algo difícil: la escala de una actividad que transforma territorios completos y a la vez suele permanecer lejos del centro urbaño que consume sus resultados.
De la fiebre del oro al paisaje industrial
La muestra se organiza en seis secciónes cronológicas amplias. El punto de partida son los daguerrotipos asociados a la fiebre del oro de mediados del siglo XIX, cuando la fotografía era todavía una tecnología joven y la extracción ya funcionaba como mito de movilidad, riqueza y conquista territorial. Desde ahi, el recorrido avanza hacia la industrializacion acelerada del siglo XX y llega a imágenes producidas en las ultimas décadas.
Entre los nombres incluidos figuran Richard Avedon, Walker Evans, Lewis Hine, LaToya Ruby Frazier, Dorothea Lange, David Maisel, Gordon Parks, Mitch Epstein, Carleton Watkins, Will Wilson, Bernd y Hilla Becher, Margaret Bourke-White, Marion Post Wolcott, Florence Kemmler, Alma Lavenson, Mary Morris, Edward Burtynsky, Binh Danh, Terry Evans, Victoria Sambunaris y Cara Romero.
Esa lista evita una lectura demasiado estrecha. Hay fotografía documental, retrato, archivo industrial, mirada social, activismo visual y experimentación formal. La minería no aparece solo como agujero en la tierra, sino como red de cuerpos, máquinas, pueblos, energía, propaganda, trabajo y memoria.
Avedon en Oklahoma, una cara dentro de la industria
La imagen de prensa elegida por la National Gallery es un retrato de Richard Avedon: Tom Stroud, oil field worker, Velma, Oklahoma, 6/12/80. Es una gelatina de plata conservada por el Amon Carter Museum of American Art, en Fort Worth, Texas. Avedon, conocido por llevar el retrato a una intensidad frontal casi quirurgica, ubica aqui a un trabajador petrolero como sujeto central de una economia mucho más grande que su cuerpo.
Ese tipo de imagen cambia el eje. La extracción suele representarse con pozos, máquinas, chimeneas o paisajes devastados. El retrato introduce otra escala: la del trabajador que participa de una industria, pero no la controla. En una exposición sobre 185 años de fotografía, esa tension entre sistema y cuerpo permite leer el archivo como una cadena de responsabilidades distribuidas.
La muestra también incluye una instalación paralela en la biblioteca de la National Gallery: Photobooks and American Energy. Esa selección reunirá 25 libros y 2 zines sobre energía, extracción, producción y circulación en el paisaje estadounidense. Estara abierta del 25 de mayo al 21 de agosto de 2026, en el East Building Library Atrium.
Tres ciudades para una historia bajo tierra
Beneath the Surface no quedara solo en Washington. Después de su apertura en la National Gallery, donde estara del 23 de mayo al 23 de agosto de 2026, viajara al Milwaukee Art Museum entre el 23 de octubre de 2026 y el 18 de enero de 2027. Luego llegara al Amon Carter Museum of American Art, en Fort Worth, del 14 de febrero al 9 de mayo de 2027.
La circulación importa porque la muestra fue organizada por la National Gallery en colaboración con el Milwaukee Art Museum y el Amon Carter. La co-curaduria incluye a Diane Waggoner y Kristen Gaylord, curadora Herzfeld de fotografía y artes mediales en Milwaukee. El proyecto no propone una moraleja simple sobre tecnología y daño ambiental; arma una genealogia visual de como se vio, se oculto y se justifico la energía que sostiene la vida moderna.
Imagen: Richard Avedon, Tom Stroud, oil field worker, Velma, Oklahoma, 6/12/80, gelatina de plata; imagen de prensa de la National Gallery of Art, obra del Amon Carter Museum of American Art.
Fuente original: National Gallery of Art
