El final de 2001: Odisea del Espacio empieza cuando Dave Bowman, el astronauta, entra en el monolito negro flotando cerca de Júpiter. Lo que sigue son 23 minutos que la gente lleva 57 años tratando de descifrar.
La buena noticia: hay una explicación concreta. Kubrick y Arthur C. Clarke la explicaron múltiples veces. Eligieron no ponerla en el film porque querían que la experiencia fuera visual y emocional antes que narrativa. Pero existe.
Qué son los monolitos
Los monolitos son artefactos de una civilización extraterrestre tan avanzada que, en la lógica del film, superó la biología hace millones de años. Ya no tienen cuerpos — son energía pura, o algo para lo que no tenemos nombre.
Pusieron monolitos en lugares estratégicos del universo como catalizadores. El primero, al principio del film, está en la Tierra hace tres millones de años: cuando los proto-humanos lo tocan, algo se activa en su cognición y aprenden a usar herramientas. Los extraterrestres aceleraron la evolución humana deliberadamente.
El monolito cerca de Júpiter es el segundo. Es una puerta.
Qué pasa cuando Dave entra
El viaje de colores que dura varios minutos es Dave siendo transportado a través del espacio — o más allá del espacio, dependiendo de la interpretación. Los extraterrestres lo recogen.
La habitación de estilo europeo clásico donde Dave termina no es un lugar físico. Es un ambiente construido por los extraterrestres para que Dave tenga un contexto reconocible — como construirías una pecera para un pez que sacaras del agua. No saben cómo se ve "el lugar donde vivimos los humanos", así que agarraron imágenes de la cultura humana que habían observado y construyeron algo.
Dave envejece en la habitación
Dave se ve a sí mismo en distintas etapas de su vida: como hombre de mediana edad, como anciano. El tiempo en ese lugar funciona distinto. Los extraterrestres lo están observando, estudiando, y el proceso toma... tiempo. O algo equivalente al tiempo.
Al final, Dave está en una cama, muy viejo, y señala el monolito. Sabe lo que viene.
El niño estrella
El monolito transforma a Dave. Lo convierte en algo nuevo — en lo que Clarke llamó "Star Child" en la novela. Un ser que ya no necesita un cuerpo humano, que puede existir en el espacio, que está en un estadio evolutivo completamente diferente.
La imagen final — el feto gigante flotando sobre la Tierra, mirando hacia la cámara — es ese ser nuevo, recién "nacido" en su nueva forma, mirando el planeta del que vino.
Es un ciclo deliberado: al principio del film los extraterrestres ayudaron a los proto-humanos a dar el siguiente salto evolutivo. Al final, hacen lo mismo con Dave. La humanidad, representada en un individuo, da otro salto.
Lo que Kubrick dijo
En una entrevista de 1968 con Playboy, Kubrick explicó:
"Los extraterrestres guiaron la evolución humana con los monolitos durante millones de años y ahora están ayudando al siguiente paso. El Star Child es el resultado de esa transformación: Dave ha sido cambiado en un ser inmortal, una nueva forma de vida."
Clarke fue más específico en la novela: Dave se convierte en un ser que puede sobrevivir en el espacio sin cuerpo, que tiene poderes que no podemos conceptualizar, y que regresa a la Tierra sin estar claro todavía qué hará con ellos.
Por qué Kubrick no lo explicó en el film
Kubrick quería que la experiencia fuera pre-lingüística — que llegara antes de que el espectador pudiera ponerle palabras. Si lo explicabas, lo reducías. Eligió la ambigüedad no porque no supiera qué significaba sino porque sabía exactamente qué significaba y quería que el espectador lo sintiera antes de entenderlo.
---
Fuente original: Un Mundo Loco
Fuentes consultadas: Kubrick entrevista Playboy 1968 · Clarke, Arthur C. 2001: A Space Odyssey (novela, 1968)